Promesa, culpa y absolución – El rol de los Sabios
MATOT - MASEI Números XXX,2 - XXXII
Estudiar nuestras fuentes religiosas nos enfrenta a una exigencia adicional: la necesidad de entender las realidades social y política propias del momento histórico que nos interesa. Por ejemplo, una apreciación de nuestro entorno moderno, que es esencialmente materialista, supone una obsesiva preocupación por la adquisición constante de objetos y bienes y de toda índole. Esta hambre insaciable por lo material es la actitud que prevalece hoy en nuestra cultura occidental. En otros sistemas culturales, el orden de los valores suele ser diferente. Por lo tanto, evaluar otras culturas de acuerdo a nuestro patrón jerárquico de los valores, nos conduce, con frecuencia, a interpretar incorrectamente las causas y el significado de los acontecimientos.
Muchos sostienen que en nuestro entorno cultural no se le da suficiente importancia a la palabra, a una promesa. Nuestros pronunciamientos y compromisos verbales son tratados a la ligera. En el mundo bíblico, en cambio, un voto, una promesa, un juramento, son considerados claves y obligantes. Motsá sefateja tishmor veasita, “lo que emana de tus labios cuidarás y cumplirás”, es un dictamen fundamental de la Torá. (En el mundo latinoamericano, en particular, no se hace énfasis en el cumplimiento de los compromisos verbales). Nuestro texto comienza con un análisis de las promesas, de la obligatoriedad de su cumplimiento y de las condiciones bajo las cuales se pueden modificar, calificar o anular las mismas. Se parte probablemente de la premisa de que el ser humano, ente pensante, debe reflexionar antes de pronunciarse en cualquier sentido. La habilidad humana de concebir el universo a través de modelos intelectuales, hecho que se relaciona con su competencia lingüística, (aptitud que separa al ser humano de cualquier otra creación) supone guardar y cuidar celosamente esta facultad.
Hay ciertas promesas, néder en hebreo, que desde su inicio carecen de validez. Por ejemplo, el néder havai, que quiere decir una promesa que se fundamenta en un hecho imposible, tal como el prometer un camello volador. Cuando uno hace involuntariamente una promesa, ésta se denomina néder shegagá, y también carece de valor. Néder onsim se refiere a una promesa que no se puede cumplir debido a que ocurre algo inesperado, por ejemplo, una dolencia súbita que impide que la realización de cierta acción en un momento dado.
Nuestros jajamim diferencian entre néder y shevuá que es un juramento. El sujeto del néder es un objeto o una circunstancia, (excepto el néder de donar una suma para beneficencia o para el Beit HaMikdash, en cuyo caso la propia persona queda comprometida) mientras que el sujeto de la shevuá es el propio ser humano. Carece de validez el néder que hace una equivalencia entre lo que está permitido con lo que está prohibido según la Torá. Por ejemplo, no tiene validez afirmar que una manzana me será prohibida como si fuera carne de cerdo. (A menos que la prohibición se hubiese dado por otro pronunciamiento verbal, tal como la promesa de ofrecer cierto animal en sacrificio. El resultado es que desde aquel momento en adelante no se pueda ingerir la carne de ese animal, porque pertenece de inmediato al Beit HaMikdash). Al mismo tiempo no se puede jurar sobre algo que contradice nuestros preceptos. No tiene sentido una shevuá en la que uno afirma que va a ingerir carne de cerdo, tal como carece de validez una shevuá en la cual se promete no colocarse los tefilín para el rezo matutino de Shajarit.
Está claro que nuestra tradición no simpatiza con las promesas y los juramentos. En opinión de nuestros jajamim los seres humanos debemos actuar correctamente sin el recurso extremo del néder y de la shevuá. Si una persona se arrepiente inmediatamente después de hacer una promesa es posible anularla retroactivamente. El proceso de hatarat nedarim, que es una especie de absolución, permite que un erudito o tres personas, lo eximan a uno de una promesa, preguntándole primero, por si acaso hubiese hecho la promesa a sabiendas de cuáles serían las consecuencias de la misma. Según nuestros capítulos, un esposo puede relevar a su esposa de una promesa y un padre puede hacer lo mismo con su hija menor de edad.
Aunque los jajamim opinan tov sheló tidor, que es preferible no prometer, se consideran ciertas excepciones. Por ejemplo, hacer un néder de abstenerse de bebidas alcohólicas, es provechoso según Rambam y Rambán. Algunos autores del Talmud opinan que algunas promesas demuestran cierta arrogancia. El néder de abstenerse de comer carne, por ejemplo, (cuando no se especifica un lapso determinado, hace que se considere que la promesa dura treinta días) es una especie de demostración de sentirse superior, porque la persona señala que puede vivir sin cierto esplendor, mientras que otros no lo pueden hacer.
Nuestros capítulos también se refieren al tema de la persona que da muerte a otra persona sin intención de hacerlo. (Esta persona es denominada shogueg, que hace alusión a la falta de intención de matar, pero no supone la ausencia total de culpa. Se estima que hubo descuido o falta de previsión, que resultó en la muerte de un ser humano). La Torá ordena la construcción de seis ciudades, en hebreo ir miklat, que sirven de refugio para estas personas. Además, las cuarenta y dos ciudades de la tribu de Leví también eran consideradas ciudades de refugio. Según el texto bíblico, el goel hadam, que quiere decir el redentor de la sangre derramada (probablemente un pariente cercano del muerto, o tal vez se trata de alguien designado específicamente para vengar esa muerte) podía matar a la persona que había cometido el crimen, a pesar de que no existía la intención de matar. El ir miklat ofrecía protección contra el goel hadam. Según los jajamim, si el goel hadam violara el amparo de estos lugares, sería sentenciado a su vez por haber cometido un crimen mortal.
La persona en cuestión debía permanecer en el ir miklat hasta el momento de la muerte del Kohén Gadol, que era el jefe de los kohanim que estaba en funciones cuando el crimen se cometió. Desde ese momento, el que había cometido involuntariamente el crimen podía regresar a su lugar de residencia sin temer por la venganza del goel hadam. ¿Cuál es la relación entre el Kohén Gadol y el crimen cometido? Desde cierta perspectiva el líder de la comunidad es igualmente responsable de todo lo que sucede, incluyendo los crímenes que se han cometido. El argumento se basa en el hecho de que el asesinato da testimonio de que la afectividad del mentor no fue adecuada a, pues de haberlo sido, hubiese inspirado y motivado a sus feligreses a abstenerse de cometer un crimen. En la tradición judía, mitá mejapéret, la muerte es la gran expiadora de los pecados, y por lo tanto el fallecimiento del Kohén Gadol libera de culpa a los involucrados. Según Abarbanel, la muerte del Kohén Gadol es motivo de luto y tristeza nacional y la magnitud de este dolor colectivo, sirve para amortiguar la ira del goel hadam con el fin de que desista de su propósito de venganza.
Según el comentarista Sforno, Dios conoce el grado de culpabilidad de quien perpetró el crimen y puede determinar con certeza si hubo o no la intención de asesinar a otra persona. La longevidad del Kohén Gadol, por tanto, está de alguna manera relacionada con la relativa inocencia de quien incurrió en el crimen. Hay quienes permanecen en un ir miklat por el resto de sus vidas debido a la larga vida del Kohén Gadol. Esta explicación presenta la dificultad de que los años de vida del Kohén Gadol son una función del grado de culpabilidad de otra persona. Podríamos salir de nuestro apuro, al considerar, tal como lo mencionamos, que el Kohén Gadol está indirectamente involucrado en lo que sucede en la sociedad y es, por lo tanto, responsable por el comportamiento individual de los miembros de su comunidad.
MASEI
El rol de los Sabios
Números XXXIII – XXXVI
Nuestros capítulos describen detalladamente los viajes de los hebreos por el desierto, señalando las localidades que tocaron en su travesía hacia la tierra prometida. En el lugar denominado Hor Hahar, cerca de la tierra de Edom, fallece Aharón, el jefe de los Kohanim. Aharón muere a la edad de los ciento veintitrés años, a escasos meses del inicio de la conquista de Israel. Moshé también fallece en el desierto y surge un nuevo, liderato encabezado por Yehoshua que será el conductor del pueblo en la tarea de transformarse en una nación en la tierra de Canaán.
El pueblo judío está preparado para esta tarea por los siglos de esclavitud en Egipto, que la dan su valor real a la libertad. También le ha sido comunicado, en el Monte Sinaí un sistema complejo y completo de leyes, para que pueda desarrollarse ordenadamente en un medio independiente. Desde luego que el proceso de conquista de Canaán es largo y tedioso, pero más difícil aún es la transformación de la familia descendiente de Yaacov, en pueblo, en nación. Los dos grandes líderes, Aharón y Moshé, fallecen y una nueva generación toma las riendas del mando y la tutela del pueblo. La figura dominante entre los hermanos había sido, indiscutiblemente, la de Moshé. MiMoshé ad Moshé lo kam keMoshé, se solía decir que desde la época del bíblico Moshé hasta los días de Maimónides, no había surgido ninguna personalidad comparable. Los descendientes de Moshé no heredan su liderazgo y sus hijos desaparecen de las páginas de la historia. El caso de Aharón, que desempeña un rol secundario al de su hermano, es diferente, porque sus hijos sí son sus herederos reales y espirituales. El Beit HaMikdash como núcleo principal para el pueblo judío dependía para su funcionamiento de los kohanim, los descendientes de Aharón.
Moshé crece en el palacio de Paró, que es el Faraón. Moshé conoce y se desenvuelve en la corte real y desconoce la calle y la esclavitud. Moshé está condicionado, desde su niñez, para el liderazgo y la nobleza. Recién de adulto tropieza con la realidad del destino de su gente que es la servidumbre. Moshé puede dirigir e instruir, liderizar e inspirar, pero no pertenece al amejá, que es el pueblo. Moshé pertenece a los selectos y a la realeza. Le es, probablemente, difícil descender a un nivel popular. Su suegro Yitró, le reclama en una oportunidad que el pueblo tiene que estar de pie todo el día para poder tener acceso a su juicio, mientras que él, Moshé, permanece sentado. (Guardando las distancias del caso, es interesante notar que Teodoro Herzl, el gran líder del sionismo político, también desconoce los pogroms y las persecuciones. Herzl sufre un shock cultural por el caso del Capitán Dreyfus al descubrir que el antisemitismo existía en el entorno de la civilizada Europa).
Aharón en cambio, nace, crece y se desarrolla en el seno del pueblo hasta llegar a la posición de líder. Pero sus raíces, al igual que la del resto de sus correligionarios, están en la amargura de la esclavitud. En el episodio del éguel hazahav, Aharón se identifica con su gente, siente su desconsuelo por la tardanza de Moshé y entiende su temor, desconcierto e incertidumbre al suponerse perdidos, abandonados, en el desierto hostil. La inseguridad fomentada por las décadas de esclavitud se siente aún. Sólo otra generación que desconozca el yugo egipcio podrá construir una sociedad que permita las opciones y la libertad.
El contraste entre las personalidades de Moshé y Aharón tal vez puede considerarse desde la siguiente perspectiva. Moshé es el transmisor de la voluntad Divina al pueblo. Moshé es el portavoz de la Ley, del imperativo que se le exige a la sociedad para su elevación y superación. Aharón en cambio es el defensor y abogado, el mediador e interlocutor para la presentación de las necesidades del pueblo ante el trono Divino. Aharón es quien se empeña en crear puentes y acercar la comunidad al Creador. El rol de Moshé es traer el mensaje de Dios a la tierra. El papel de Aharón es el de elevar lo mundano a lo celestial. El punto de partida de Moshé es el Eterno. Para Aharón el centro de su preocupación es Am Israel. Mientras Moshé es el mensajero de Dios, Aharón es el defensor de los intereses del pueblo. Hemos enumerado algunas diferencias que no son absolutas ya que nuestro propósito es didáctico. En numerosas oportunidades Moshé intercede para que las necesidades del pueblo sean satisfechas, mientras que Aharón y sus descendientes se dedican al culto religioso y al servicio de Dios.
Para los sabios del Talmud la característica esencial de Aharón es su compromiso con shalom, que es la paz. Todos debemos aprender del ejemplo de Aharón, según nuestros jajamim. Debemos ser ohev shalom y rodef shalom, ser amantes de la paz y tener la paz como propósito. Este concepto de shalom es utilizado en la culminación de la bendición que los kohanim imparten al pueblo por orden Divina. La plegaria central de todo servicio religioso, la amidá, concluye con una bendición que califica a Dios como quien bendice a Su pueblo Israel con shalom.
Según el Talmud, los estudiosos propagan la paz por el mundo al proclamar, talmidei jajamim marbim shalom baolam. En la antigüedad la pax romana se había convertido en el eje fundamental de la política de Roma. Pero ésta era una paz obtenida gracias a la fuerte marcha de sus legiones. Era una paz que ocultaba los conflictos ideológicos y que no permitía la expresión de algún pensamiento conflictivo o diferente al de los Patricios o a los del Senado de Roma. En la tradición judía, en cambio, shalom es la armonía que surge del análisis serio de las diferentes alternativas que el intelecto concibe. Shalom es la concordancia y la coincidencia de las conclusiones, después del estudio exhaustivo de los diversos caminos posibles.
Ser un rodef shalom hace referencia a un estado mental. Es una meta distante y, tal vez, inalcanzable, pero al encaminarnos por este sendero nos aproximamos al shalom. Al reducir la distancia entre las diferentes opiniones, se obtiene un mayor acercamiento y entendimiento entre los seres humanos y, por ende, mayor tolerancia.
Moshé y Aharón representan cierta separación entre los poderes. Moshé se asemeja más al líder político, mientras que Aharón es el que conduce el ritual (en especial del orden de los sacrificios), y es el instructor de las masas. Es natural que esta diferenciación no es la exacta, porque Moshé es considerado tradicionalmente como el maestro por excelencia y conocido como Moshé Rabenu, “Nuestro Maestro Moshé”. Con el tiempo, los descendientes de Aharón fueron los primeros maestros populares y los que intervenían y adjudicaban en los casos de tsaráat, que es la lepra, y los de la tumá, que es la impureza ritual, en general.
Durante la última etapa del segundo Beit HaMikdash, en la época de los Jashmonaim, los kohanim también eran los reyes. Hay quienes sostienen que éste fue el momento de mayor gloria del pueblo judío en la antigüedad. Para otros, la coincidencia del sacerdocio con la autoridad civil constituye un conflicto de intereses de consecuencias negativas para la sociedad. La destrucción del segundo Beit HaMikdash relevó a los kohanim de su posición de importancia (debido a la imposibilidad de continuar con el servicio de los sacrificios) y los jajamim, que son los eruditos, asumieron, desde aquel entonces, el liderazgo espiritual del pueblo judío.
SLAVERY IS WRONG AND INHUMAN
Slavery is wrong. It’s practice is amoral and constitutes a crime that inevitably leads to malignant social, economic and political consequences. This is one of the problems our contemporary minds face when reading the Bible that contemplates slavery, a condition that the Talmud regulates to an extent that it proved to be a burden to own a Jewish slave. At the same time, the greatest story of the biblical narrative: the Hebrew’s exodus from Egypt, their transition from slavery to freedom has become the clarion call for human dignity that points to the lasting message about the equality of all men in the eyes of the Law. The Bible posits the creation on one man in the beginning, maybe to show that we all have the same ancestor and, therefore, are equal in rights, and in the eyes of God. The fundamental lesson of the exodus is that slavery is immoral. As a sign of the intrinsic spiritual value of all men, these same slaves merited to hear the manifested will of the Almighty at Mount Sinai sculpted in Two Tablets of the Law.
Mankind had to travel through centuries of history to come to the conclusion that slavery is evil. Yet, we still face vestiges of slavery in certain parts of the globe even today. Nowadays, no country legally tolerates the enslavement of man by other men. Yet, one could still argue that contemporary slavery has muted, it has become more subtle. And these modern manifestations of unadulterated evil have to be addressed and eradicated.
In this process, we should reflect as to whether present day society should assume responsibility for the misdemeanors and crimes perpetrated by previous generations? I do not think that it is proper, let alone legal or moral, to blame children for the sins of the fathers and vice versa. The Bible thinks so. On the other hand, society should make manifest a sense of responsibility and make every effort to alleviate and redress the damage, the hurt and shame, the evil consequences of slavery. And of discrimination as well.
What about the children of the oppressed, those whose ancestors were the victims of slavery and manners of discrimination, because of racial motives or religious identity. What should their attitude be?
Today’s generation, especially the descendants of the aggrieved should be on guard, in the forefront of the fight against these immoral tendencies and deeds that continue to plague us. It seems that discrimination and unethical behavior is an evil virus that doesn’t disappear, it only keeps mutating and, therefore, must be dealt with, even if it were determined that it is genetically part of our DNA.
It is a moral duty to protest, to confront and remedy all evil. On the other hand, the rule of law and of what is right, should not be confronted by lawlessness. Regardless of the damage that was done, the future of society demands we behave within certain parameters. Otherwise, new evils will supplant the old ones we try to eradicate. Justice must be achieved through means that are just in themselves.
Rallies and protests that turn into wanton destruction demean the purpose of the demonstrations and are surely to produce a negative effect that feeds the misguided original motives of the discrimination it purports to fight.
The middle class and small merchants suffer most from the indiscriminate, and many a time purposeful destruction of storefronts and looting. Powerful economic enterprises are able to absorb vandalism with greater ease. On the other hand, the neighborhood store built with hard work and limited resources finds it hard or impossible to recover from plunder and destruction. So that, the sympathy and empathy for a just cause ends up producing pain as well as eventual rejection.
Moreover, protests have a tendency of attracting many who reject any kind of rule. It appeals to those who want to be free to express themselves, including without consideration of any hurt they cause others. Anarchists and malcontents attach themselves to authentic and honest protests and taint their rightful motives.
On the one hand the fight against discrimination is meant to assure that it not be repeated again, but simultaneously it may give a springboard and create an environment for new or repackaged evil.
We end up in turnstile. In our endeavor to right wrongs, we wake up the light sleeping discriminators and haters.
Protests are necessary and healthy. However, to point out the sins of the past is insufficient if it does not, at the same time, signal to a different future. Discrimination and hate seek out the weakest sectors of society. It is, therefore, of utmost importance for these same sectors to address their shortcomings. We must remember that hate is a virus that has been present for centuries in humankind. We should continue denouncing it with energy, but it may also be a time for introspection, for improving our own social and moral standards.
I want to be clear. There is no justification for hate and discrimination. Period.
Yet, when we examine our own behavior and become conscious of the fact that we also commit some, if not many of the crimes we associate with hate mongers, our arguments become weakened. And what is most important, we fail to contribute to real and tangible solutions to this evil.
At this stage of American history most of us are on the same page as far as equal opportunity for all. However, reality may be different, and discrimination is still present in many areas.
We should consider that instead of tearing down statues, we concentrate in adopting new norms of conduct. Let us strengthen our root family units, reward fidelity and loyalty. We are firm in denouncing public figures for any racial slur, yet tolerate marital infidelity, and don’t castigate publicly those who abandon the children they brought into life.
Don’t the leaders of these protests and of BLM that is by now a movement, know all the above, that violence will only engender violence, that destruction will only result in a negative attitude of all those whose property was violated?
It would be very naïve to think so. I remember a rabbi who was my teacher of oratory: “always underestimate the knowledge of you audience, therefore tell them all the details, always overestimate their intelligence, they most likely will see through you.”
Who was behind the protests in Chile of a couple of months ago? We are speaking of one of the most successful countries, if not the most successful country in Latin America with respect to social benefits, inflation, progress, exports. Protests that include the torching of subway stations had to be very well organized and funded. Who suffered by this irrational destruction? Obviously the poor and middle class. They are the most vulnerable sectors of society. The successful and rich always mange to overcome these situations. They are usually temporary obstacles for them.
One begins to wonder, what is behind all the manifestations of revenge and hate of many of these protesters? Who provides the means to carry them out? Protests require thought, organization, preparation.
In Venezuela, a statue of Christopher Columbus was decapitated 20 years ago. USA is behind in this relentless effort to rewrite history. Is it really moral and ethical to judge figures like Washington and Lincoln, Jefferson, Hamilton and Theodore Roosevelt by today’s standards? If some of the Southern generals should not receive this kind of recognition, let these statutes be relegated to a museum. Or do we want to destroy every museum in the world that has relics from antiquity, such as the mummies of Egyptian Pharaohs who practiced slavery?
Shall we castigate some of the black slaves of those years for not rebelling against their masters and who failed to cry out: “Give me liberty or give me death” and subsequently act accordingly? They most probably experienced great suffering and personal demeaning so that it was impossible for them to even think about it, let alone do it.
We should rather marvel at our civilization by recognizing that it has relentlessly embarked on a road of greater equality.
I arrived in the US in 1947 and remember that schools were segregated in many places, blacks had to ride in the back of buses in some cities. That was not the case in New York City where I lived, but I know it was different in some southern cities.
Personally, I was the object and subject of religious discrimination when seeking a position as an apprentice to be an actuary in a small insurance company after obtaining a Master of Arts degree in Mathematical Statistics from Columbia University. I opted then for another career and am not sorry for it. Yet, I was very hurt at the time and consider to this day that it was a great social injustice for which there is no moral justification. Illegal in a modern society.
There may be sufficient reasons to think that there are hidden motives present in today’s protests, motives that may even be unknown to the majority who participate in them. It is turning to become a matter of rewriting history in order to recreate our nation under different parameters and principles.
The persona and sanctification of George Floyd, whose murder is inexcusable, is being used by some influential and occult forces as a springboard to bring about the downfall of our society as it is presently constituted.
The USA is the best, the greatest country in the annals of History. Is it perfect? No! But its system permits that it be perfectible, it can be changed and for the better via the instruments and rules that are on its books, its Constitution.
I lived in Venezuela for over 44 years and witnessed how an imperfect democracy was unseated and replaced by a curiously denominated “Socialism of the XXI Century” that only ended up in a corrupt, autocratic regime governed by criminals who have the blood of children and adults on their hands because the sick and hungry could not receive the necessary drugs for the cure of their ailments. A system that imprisons congressmen notwithstanding the immunity granted them by the law, that torture military personnel and also murders some of them because they dare question the legality of this regime.
We are not dealing with iconoclasts who want to destroy idols. We are facing malcontents, anarchists who want to lead us to a road of destruction that will cause misery and poverty, even slavery for most.
Why do many people knock on our doors asking for entry? If this society is fundamentally evil, many of its citizens should be looking to reside in other places on the planet. But this is not so, fortunately, because they recognize the basic freedoms and opportunities the USA offers. We never had nobility nor social classes. Of course, we all discriminate, we chose our friends, school. However, we believe in basic human dignity and rights for all, regardless of color, faith or origin. We are all equal in the eyes of the Law.
We should, therefore, be on guard. We may be facing an organized movement to undo our way of life. It goes to the bases of our society. When we look at those nations that have brought about fundamental changes, such as the old Soviet Union, China, North Korea, Venezuela, Nicaragua, we observe that there is no change of the guard in these places, there are no powers that alternate. Once in power, you remain in power, at all costs. If not, ask the Cuban people.
The Venezuelan government recently passed a law against hate, that is against inciting or provoking hate. This law has been used to arrest congressmen. Who defines hate? What are its parameters? It is obviously not well defined and left for judges to apply in any manner or reason they wish, in order to comply with previously received instructions.
As I write down these thoughts, I read in EL NACIONAL, the most prestigious Venezuelan daily that is now available only in its digital edition el-nacional.com reports that Nicmer Evans, director of a news and analysis site puntodecorte.com was apprehended by government forces because he disseminates hate, i.e., he reports what goes on the country, including the numerous daily popular protests that take place.
I read that FACEBOOK is trying to identify hate speech postings. And who will decide what constitutes hate?
Senator Bernie Sanders does not project a likable image in the media that has become so powerful in influencing our thought processes. Why does he have so many followers? In his case, I conclude because of the appeal of his ideas and not the false make up that hides the facial scars of other political leaders. Bernie may have lost the primaries to become the Democratic Presidential Candidate, but he won with regard to the substance of the agenda, his views are now defining a great part of the democratic platform.
I was amazed to find that this same ambiguous and subjective criterion of hate is being applied in American Universities where free speech should reign even if it even in the case of the absence of a constitutional amendment that guarantees it. So that instead of continuing with the sacred tradition of the free confrontation of ideas, without restriction, we see that speakers are interrupted and booed, unless they conform to the “accepted” criteria of the extreme groups that insist on conformity instead of diversity, that rightfully criticize discrimination, but only when practiced by others.
The notion that hate speech should be barred and prohibited is obviously not a spontaneous reaction to some esoteric views. It is an integral part of an international concerted effort to exile any alternate thought, view or agenda from what is perceived to be the exclusive territory of a self-proclaimed intellectual elite. University grounds are sacred only to the ideas of groups that conform and fortify a revolutionary route that wants to rewrite history and reinvent our civilization by eliminating voices and opinions who think otherwise.
Western society is far from perfect. There is no question we can improve. Only God is perfect. We humans should be perfectible. Let us, therefore, set guidelines for excellence, recognize and reward community service.
Let us stop requesting so much and start contributing and producing.
Happiness is a function of what you give to others.
The response to the pandemic that keeps us circumscribed to our homes and forces to give up some liberties and the depression this may cause, can be alleviated by extending a helping hand to others.
Think less about yourself and more about your neighbor.
Do for others! That is the basic principle for feeling well with oneself, of giving purpose to your existence.
And when you wake up tomorrow morning, don’t forget to thank God for your health and family and for giving you the privilege of living in the greatest country History has known. The United States of America.
LA ESCLAVITUD ES INCORRECTA E INHUMANA
La esclavitud es un mal. Su práctica es amoral y constituye un delito que conduce inevitablemente a consecuencias sociales, económicas y políticas malignas. Este es uno de los problemas que enfrentan nuestros cerebros contemporáneos al leer la Biblia que contempla la esclavitud, condición que el Talmud regula hasta el punto de que resultó ser una carga tener un esclavo judío. Al mismo tiempo, el mejor relato de la narrativa bíblica: el éxodo de los hebreos de Egipto, su transición de la esclavitud a la libertad se ha convertido en el clamor, por excelencia, acerca de la dignidad humana que apunta al mensaje duradero sobre la igualdad de todos los hombres a los ojos de la humanidad y la Ley. La Biblia postula la creación de un solo hombre al principio, tal vez para mostrar que todos tenemos el mismo antepasado y, por lo tanto, somos iguales en derechos y ante los ojos de Dios. La lección fundamental del éxodo es que la esclavitud es inmoral. Como una señal del valor espiritual intrínseco de todos los hombres, estos mismos esclavos merecieron escuchar la voluntad manifiesta del Todopoderoso en el Monte Sinaí esculpida en Dos Tablas de la Ley.
La humanidad tuvo que transitar por siglos de historia para llegar a la conclusión de que la esclavitud es malvada. Sin embargo, aún enfrentamos vestigios de esclavitud en ciertas partes del mundo, incluso hoy. Hoy en día, ningún país tolera legalmente la esclavitud del hombre por otros hombres. Sin embargo, uno podría argumentar que la esclavitud contemporánea se ha tan solo silenciado, se ha vuelto más sutil. Y estas manifestaciones modernas de maldad no adulterada deben ser abordadas y erradicadas.
En este proceso, debemos reflexionar sobre si la sociedad actual debe asumir la responsabilidad de los delitos y crímenes perpetrados por generaciones anteriores. No creo que sea apropiado, y mucho menos legal o moral, culpar a los niños por los pecados de los padres y viceversa. Eso es lo que enseña la Biblia. Por otro lado, la sociedad debe manifestar su sentido de responsabilidad y hacer todo lo posible para aliviar y reparar el daño, el dolor y la vergüenza, las consecuencias malvadas de la esclavitud. Y de discriminación también.
¿Qué pasa con los hijos de los oprimidos, aquellos cuyos antepasados fueron víctimas de la esclavitud y las formas de discriminación, por motivos raciales o identidad religiosa? ¿Cuál debería ser su actitud?
La generación de hoy, especialmente los descendientes de los agraviados deben estar en guardia, a la vanguardia de la lucha contra estas tendencias y hechos inmorales que siguen plagándonos. Parece que la discriminación y el comportamiento poco ético es un virus maligno que no desaparece, solo sigue mutando y, por lo tanto, debe tratarse. Incluso si se determina que es genéticamente parte de nuestro ADN.
Es un deber moral protestar, confrontar y remediar todo mal. Por otro lado, el imperio de la ley y lo que es correcto no debe ser confrontado por la anarquía. Independientemente del daño que se hizo, el futuro de la sociedad exige que nos comportemos dentro de ciertos parámetros. De lo contrario, los nuevos males suplantarán a los viejos que intentamos erradicar. La justicia debe lograrse a través de medios que son justos en sí mismos.
Las manifestaciones y protestas que se convierten en destrucción sin sentido degradan el propósito de las manifestaciones y seguramente producirán un efecto negativo que alimente los motivos originales equivocados de la discriminación que pretende combatir.
La clase media y los pequeños comerciantes son los que más sufren la destrucción indiscriminada y muchas veces intencionada de los saqueos. Las empresas económicas poderosas pueden absorber el vandalismo con mayor facilidad. Por otro lado, la tienda del vecindario construida con trabajo duro y recursos limitados encuentra difícil o imposible recuperarse del saqueo y la destrucción. De modo que la simpatía y la empatía por una causa justa termina produciendo dolor y un eventual rechazo.
Además, las protestas tienden a atraer a muchos que rechazan cualquier tipo de regla. Hace un llamamiento a aquellos que quieren ser libres de expresarse, incluso sin tener en cuenta el daño que causan a otros. Los anarquistas y los descontentos se adhieren a protestas auténticas y honestas y contaminan sus motivos legítimos.
Por un lado, la lucha contra la discriminación tiene por objeto garantizar que no se repita nuevamente, pero al mismo tiempo puede dar un trampolín y crear un entorno para un mal nuevo o re-empaquetado.
Terminamos en el torniquete. En nuestro esfuerzo por corregir los errores, despertamos a los discriminadores y enemigos que fingen sueño.
Las protestas son necesarias y saludables. Sin embargo, señalar los pecados del pasado es insuficiente si, al mismo tiempo, no se indica un futuro diferente. La discriminación y el odio afectan los sectores más débiles de la sociedad. Por lo tanto, es de suma importancia que estos mismos sectores aborden sus deficiencias. Debemos recordar que el odio es un virus que ha estado presente durante siglos en la humanidad. Deberíamos seguir denunciándolo con energía, pero también puede ser un momento de introspección, para mejorar nuestros propios estándares sociales y morales.
Quiero ser claro. No hay justificación para el odio y la discriminación. Período.
Sin embargo, cuando examinamos nuestro propio comportamiento y nos damos cuenta del hecho de que también cometemos algunos, si no muchos de los crímenes que asociamos con traficantes de odio, nuestros argumentos se debilitan. Y lo que es más importante, no contribuimos a soluciones reales y tangibles a este mal.
En esta etapa de la historia estadounidense, la mayoría estamos en la misma página en lo que respecta a la igualdad de oportunidades para todos. Sin embargo, la realidad puede ser diferente y la discriminación todavía está presente en muchas áreas.
Deberíamos considerar en lugar de derribar las estatuas, nos concentremos en adoptar nuevas normas de conducta. Fortalezcamos nuestra unidad familiar, recompensemos la fidelidad y la lealtad. Somos firmes en denunciar a las figuras públicas por cualquier insulto racial, pero toleramos la infidelidad conyugal y no castigamos públicamente a quienes abandonan a los niños que trajeron a la vida.
¿No saben los líderes de estas protestas y de BLM (Black Lives Matter) que ahora es un movimiento, todo lo anteriormente expresado, que la violencia solo engendrará violencia, que la destrucción solo dará como resultado una actitud negativa de todos aquellos cuya propiedad fue violada?
Sería muy ingenuo pensar eso. Recuerdo a un rabino que era mi maestro de oratoria: “siempre subestimes el conocimiento de tu audiencia, por lo tanto, cuéntales todos los detalles, siempre sobreestimes su inteligencia, lo más probable es que vean a través de ti”.
¿Quién estuvo detrás de las protestas en Chile de hace un par de meses? Estamos hablando de uno de los países más exitosos, si no el país más exitoso de América Latina con respecto a los beneficios sociales, la inflación, el progreso, las exportaciones. Las protestas que incluyen el incendio de estaciones de metro tuvieron que estar muy bien organizadas y financiadas. ¿Quién sufrió por esta destrucción irracional? Obviamente los pobres y la clase media. Son los sectores más vulnerables de la sociedad. Los exitosos y ricos siempre logran superar estas situaciones. Suelen ser obstáculos temporales para ellos.
Uno comienza a preguntarse, ¿qué hay detrás de todas las manifestaciones de venganza y odio de muchos de estos manifestantes? ¿Quién proporciona los medios para llevarlos a cabo? Las protestas requieren pensamiento, organización, preparación.
En Venezuela, una estatua de Cristóbal Colón fue decapitada hace 20 años. Estados Unidos está atrasado en este esfuerzo implacable para reescribir la historia. ¿Es realmente moral y ético juzgar a figuras como Washington y Lincoln, Jefferson, Hamilton y Theodore Roosevelt según los estándares de hoy? Si algunos de los generales del Sur no deben recibir este tipo de reconocimiento, deje que estas estatuas sean relegados a un museo. ¿O queremos destruir todos los museos del mundo que tengan reliquias de la antigüedad, como las momias de faraones egipcios que practicaban la esclavitud?
¿Castigaremos a algunos de los esclavos negros de aquellos años por no rebelarse contra sus amos y que no pudieron gritar: “Dame libertad o dame muerte” y luego actuaron en consecuencia? Probablemente experimentaron un gran sufrimiento y degradación personal, por lo que les fue imposible pensar en ello, y mucho menos hacerlo.
Deberíamos maravillarnos con nuestra civilización al reconocer que se ha embarcado implacablemente en un camino de mayor igualdad.
Llegué a los EE. UU. En 1947 y recuerdo que las escuelas estaban segregadas en muchos lugares, los negros tenían que viajar en la parte trasera de los autobuses en algunas ciudades. Ese no fue el caso en la ciudad de Nueva York donde vivía, pero sé que era diferente en algunas ciudades del Sur.
Personalmente, fui objeto y sujeto de discriminación religiosa cuando buscaba un puesto como aprendiz para trabajar como actuario en una pequeña compañía de seguros después de obtener un título de Maestría en Estadísticas Matemáticas de la Universidad de Columbia. Entonces opté por otra carrera y no lo lamento. Sin embargo, me dolió mucho en ese momento y considero hasta el día de hoy que fue una gran injusticia social para la cual no hay justificación moral. Ilegal en una sociedad moderna.
Puede haber suficientes razones para pensar que hay motivos ocultos presentes en las protestas de hoy, motivos que incluso pueden ser desconocidos por la mayoría que participa en ellos. Se está convirtiendo en una cuestión de reescribir la historia para recrear nuestra nación bajo diferentes parámetros y principios.
La personalidad y la santificación de George Floyd, cuyo asesinato es inexcusable, está siendo utilizado por algunas fuerzas influyentes y ocultas como trampolín para provocar la caída de nuestra sociedad tal como está actualmente constituida.
Estados Unidos es el mejor, el país más extraordinario en los anales de la historia. ¿Es perfecto? ¡No! Pero su sistema permite que sea perfecto, se pueda cambiar y para mejor a través de los instrumentos y las reglas que están en sus libros, su Constitución.
Viví en Venezuela durante más de 44 años y fui testigo de cómo una democracia imperfecta fue desmantelada y reemplazada por un curiosamente denominado “Socialismo del siglo XXI” que solo terminó en un régimen corrupto y autocrático gobernado por criminales que tienen la sangre de niños y adultos en sus manos porque los enfermos y los hambrientos no han podido recibir los medicamentos necesarios para la cura de sus dolencias. Un sistema que encarcela a los congresistas a pesar de la inmunidad que les otorga la Ley, que tortura al personal militar y también asesina a algunos de ellos porque se atreven a cuestionar la legalidad de este régimen.
No estamos tratando con iconoclastas que quieren destruir ídolos. Nos enfrentamos a descontentos, anarquistas que quieren llevarnos por un camino de destrucción que causará miseria y pobreza, incluso la esclavitud para la mayoría.
¿Por qué muchas personas golpean nuestras puertas pidiendo entrada? Si esta sociedad es fundamentalmente malvada, muchos de sus ciudadanos deberían buscar cómo residir en otros lugares del planeta. Pero esto no es así, afortunadamente, porque reconocen las libertades y oportunidades básicas que ofrece Estados Unidos. Nunca tuvimos nobleza ni clases sociales. Por supuesto, todos discriminamos, elegimos a nuestros amigos, a la escuela. Sin embargo, creemos en la dignidad y los derechos humanos básicos para todos, independientemente de su color, fe u origen. Todos somos iguales a los ojos de la Ley.
Deberíamos, por lo tanto, estar en guardia. Podemos estar enfrentando un movimiento organizado para socavar nuestra forma de vida. Va a las bases de nuestra sociedad. Cuando observamos aquellas naciones que han provocado cambios fundamentales, como la antigua Unión Soviética, China, Corea del Norte, Venezuela, Nicaragua, notamos que no hay cambio de guardia en estos lugares, no hay poderes que se alternen. Una vez en el poder, permanece en el poder, a toda costa. Si no, pregúntale al pueblo cubano.
Mientras escribo estas ideas, leí en EL NACIONAL, el diario venezolano más prestigioso que ahora está disponible solo en su edición digital, el-nacional.com informa que Nicmer Evans, director de un sitio de noticias y análisis puntodecorte.com fue detenido por fuerzas del gobierno porque difunde el odio, es decir, informa lo que sucede en el país, incluidas las numerosas protestas populares diarias que tienen lugar.
Leí que FACEBOOK está tratando de identificar publicaciones de discurso de odio. ¿Y quién decidirá qué constituye odio?
El senador Bernard Sanders no proyecta una imagen agradable en la media que es tan poderosa para influir en nuestros procesos de pensamiento. ¿Por qué tiene tantos seguidores? En su caso, concluyo que es por lo atractivo de sus ideas y no por un maquillaje falso que oculta las cicatrices faciales de otros líderes políticos. Bernie puede haber perdido las primarias para convertirse en el candidato presidencial demócrata, pero venció con respecto a la esencia de la agenda, sus puntos de vista ahora están definiendo gran parte de la plataforma del Partido Demócrata en Estados Unidos.
El gobierno venezolano aprobó recientemente una ley contra el odio, que es contra incitar o provocar odio. Esta ley se ha utilizado para arrestar a congresistas. ¿Quién define el odio? ¿Cuáles son sus parámetros? Obviamente, no está bien definido y se deja a los jueces que lo interpreten de cualquier manera o razón que deseen, para poder cumplir con las instrucciones recibidas previamente.
Me sorprendió descubrir que este mismo criterio ambiguo se está aplicando en las universidades estadounidenses donde la libertad de expresión debería reinar incluso si no existiera una enmienda constitucional que lo garantice. De modo que, en lugar de continuar con la sagrada tradición de la libre confrontación de ideas, sin restricciones, vemos que los oradores son interrumpidos y abucheados, a menos que se ajusten a los criterios “aceptados” de los grupos extremos que insisten en la conformidad en lugar de la diversidad, que critica legítimamente la discriminación, pero solo cuando es practicada por otros.
La noción de que el discurso de odio debería prohibirse, obviamente no es una reacción espontánea de algunos que ostentan puntos de vista esotéricos. Es parte integral de un esfuerzo concertado para exiliar cualquier pensamiento, visión o agenda alternativa en lo que se percibe como el territorio exclusivo de una autoproclamada élite intelectual. Los terrenos universitarios son sagrados solo para las ideas de grupos que conforman y fortalecen una ruta revolucionaria que quiere reescribir la historia y reinventar nuestra civilización eliminando la voz de aquellos que piensan lo contrario.
La sociedad occidental está lejos de ser perfecta. No hay duda de que podemos mejorar. Solo Dios es perfecto. Los humanos deberíamos ser perfectibles. Por lo tanto, establezcamos pautas para la excelencia, reconozca y recompense el servicio comunitario.
No hay duda de que podemos mejorar. Solo Dios es perfecto. Los humanos deberíamos ser perfectibles. Por lo tanto, establezcamos pautas para la excelencia, que reconozca y recompense el servicio comunitario.
Dejemos de pedir tanto y comencemos a contribuir y producir.
La felicidad es una función de lo que le das a los demás.
La respuesta a la pandemia que nos mantiene circunscritos a nuestros hogares y obliga a renunciar a algunas libertades, y la depresión que esto puede causar, se puede aliviar extendiendo una mano amiga a los demás.
Piensa menos en ti y más en tu vecino.
¡Haz algo por otros! Ese es el principio básico para sentirse bien con uno mismo, para dar propósito a su existencia.
Y cuando te levantes mañana por la mañana, no olvides agradecer a Dios por tu salud y tu familia, por darte el privilegio de vivir en el país más privilegiado que la historia ha conocido. Los Estados Unidos de América.
Pinjás y la lealtad
PINJÁS - Números XXV,10 - XXX,1
Tras el fracasado intento de Bileam de maldecir al pueblo, Balak decide enviar a las hijas de Moav para seducir y atraer a los judíos al culto de Báal Peor. El atractivo sexual será el instrumento para distraerlos de su encuentro permanente con el Dios único y para desviarlos de su recién lograda espiritualidad en el Monte Sinaí. La ira Divina no se deja esperar y se ordena ejecutar a todo aquel que participe en las orgías. Súbitamente, un hebreo (según algunos comentaristas se trata de un tal Zimrí) con su mujer Midianita se acercan a Moshé en ademán de desafío. Nuestros jajamim consideran que esto representaba un reto personal para Moshé, porque su esposa tampoco había nacido en el seno del pueblo. Tsiporá, la esposa de Moshé, era hija de Yitró, el sacerdote de Midyán. Según los comentaristas de nuestro texto, Zimri es uno de los líderes y por lo tanto el reto a la autoridad de Moshé tenía, probablemente, amplio respaldo. Además, eran muchos los cautivados por los encantos de las mujeres de Moav, y estos, probablemente, se plegarían a quien ahora desafiaba la autoridad establecida.
Este era un momento que requería mantenerse al margen de las cosas y observar cuidadosamente el desarrollo de los sucesos. La prudencia dicta que es sabio abstenerse de tomar posiciones cuando los resultados de un conflicto no son claros. Para Moshé, en cambio, esta era la ocasión cuando necesitaba el apoyo leal de sus compañeros. En la cúspide del poder el líder se encuentra rodeado de aduladores y de admiradores. Pero cuando las circunstancias producen cuestionamientos y se empieza a dudar de la capacidad del conductor para dirigir el destino del pueblo, entonces, únicamente, los amigos genuinos y los seguidores sinceros demuestran su fidelidad y compromiso auténtico.
La Torá cuenta que cuando se cuestiona y desafía el mando de Moshé, el joven kohén Pinjás, sin titubeo alguno, atraviesa con una lanza al Hebreo y a su mujer Midianita. La Torá califica esta acción como una demostración de kanaut, de celo por la autoridad de Moshé y como ejemplo de una tarea oportuna ejecutada con eficiencia y sinceridad. El momento era histórico y crucial, no se podía postergar y esperar para someter a la pareja a un juicio formal. En el seno del pueblo reinaba un clima de rebeldía y se vislumbraba una sublevación inminente. Pinjás toma una decisión firme en el momento adecuado. Siglos más tarde, el Talmud planteará la pregunta, ¿avid ínish dinei lenafshei, puede el hombre tomar la ley por sus propias manos? Este es un tema que amerita un análisis aparte.
Según la opinión de Rabí Barpazi en el Talmud Yerushalmi, los jajamim iban a excomulgar a Pinjás, de no haber sido por la voz Divina que anunciaba kehunat olam, que el sacerdocio eterno se le asignaba a Pinjás y a sus descendientes. En el Talmud Bavlí encontramos diversas opiniones. Rav sugiere que Pinjás actuó con el conocimiento de Moshé. Shemuel opina que Pinjás tomó la decisión en presencia de su maestro Moshé (la dificultad reside en el hecho de que un discípulo debe abstenerse de tomar iniciativas en la presencia de su mentor, si este no había sido consultado antes) porque consideraba que el honor y el prestigio de la autoridad moral y religiosa estaban en juego. Según Rabí Yitsjak, Pinjás intuyó que el castigo Divino contra todo el pueblo era inminente, a menos que se tomaran las previsiones del caso y por lo tanto actuó de inmediato.
El Profeta Eliyahu también se manifiesta en la misma línea de pensamiento de kanaut como centinela de la dignidad del pueblo y celoso guardián de la fe. (La tribu de Efráyim había abandonado la práctica del berit milá, que es la circuncisión, y Eliyahu reaccionó con indignación, invocando a los cielos para que cesaran las lluvias indispensables para la agricultura. Este celo de velar por la continua práctica de la milá, fue reconocida por la colocación de una silla especial designada la de Eliyahu, como parte del ritual de la circuncisión). Según nuestra tradición, Pinjás hu Eliyahu, el Profeta Eliyahu y el Pinjás de nuestro texto, son la misma persona. (Esta ecuación se hace con referencia al papel de Eliyahu en el proceso de la redención mesiánica). Se desprende de los diferentes ejemplos bíblicos que la conducta de kanaut requiere la existencia de una condición de apremio, de emergencia. Cuando un acto no precisa ser ejecutado inmediatamente, se debe recurrir de preferencia a las autoridades competentes para su evaluación previa y eventual fallo.
En nuestro texto, Dios le otorga a Pinjás su berití shalom, que es su pacto de paz. ¿En qué forma podemos entender que la violencia sea reconocida como se reconoce la paz? Después de todo, la actuación de Pinjás es brusca y beligerante, y, en apariencia, incongruente con nuestro concepto de paz que incluye la armonía y especialmente la ausencia de beligerancia. Hay quienes sugieren que el berit shalom fue un contrapeso para la violencia, un convenio para que Pinjás, por su parte, hiciese el esfuerzo necesario para superar su furia latente aun cuando estuviese dirigida a hacer el bien.
Tal vez la lección de este episodio de nuestra parashá Pinjás sea que no cabe la posibilidad de transigir o de llegar a un acuerdo con el mal. No se deben considerar los arreglos y las soluciones a medias cuando existe el enfrentamiento directo en una situación apremiante. En las palabras del salmista, ohavei HaShem, sinú ra, “los que amen a Dios, detesten el mal”. La historia contiene muchos ejemplos de convenios temporales que llevaron a la sociedad a la ruina. El nombre del ministro Chamberlain, (Segunda Guerra Mundial), se ha convertido en un término genérico para designar tanto a los indecisos como a las medidas paliativas que no conducen a la solución de un problema. Al transmitir un falso sentimiento de seguridad, estos acuerdos inconclusos propician tragedias de mayores proporciones. Los enemigos de la democracia aprovechan estos períodos de entendimiento parcial para consolidarse y preparar una futura y segura agresión.
Algunos de los movimientos reformistas del judaísmo, buscaron, en sus inicios, una avenencia circunstancial para enfrentar las nuevas realidades que el naciente nacionalismo europeo ocasionaba. En un principio, estas nuevas modalidades del judaísmo, proporcionaron una especie de vía para aquellos que deseaban mantener parcialmente su identidad judía y participar plenamente al mismo tiempo en la sociedad. Pero con el transcurrir del tiempo quedó ampliamente demostrado que las reformas no eran transitorias y que éstas no podían ser transmitidas como herencia. Las reformas, en su intención de diferenciarse lo menos posible de las otras confesiones religiosas, estimulaban indirectamente los matrimonios mixtos y contribuían a la pérdida de nuestra individualidad y singularidad. Sucedió entonces que las generaciones siguientes, optaban por abandonar el judaísmo. En la entrada principal del Templo Emanu El de New York están inscritos los nombres de sus fundadores. Hoy en día ninguno de sus descendientes (salvo alguna excepción) forma parte de las filas de nuestro pueblo.
Concluimos nuestra reflexión semanal señalando que una paz auténtica y duradera no admite que se comprometan los principios esenciales y básicos. Es evidente que la convivencia entre los humanos requiere dar y recibir, y exige concesiones mutuas. Pero, cuando en nuestro afán por lograr armonía y tranquilidad, hacemos concesiones en relación a lo que es básico y sustancial, estamos abriendo la puerta a la posibilidad de enfrentamientos posteriores. Por lo tanto, el proceso de paz entre Israel y el mundo Arabe, por ejemplo, tiene que estar fundamentado sobre bases aceptables (y en lo posible satisfactorias) para ambas partes. Las soluciones a medias y los parches para cubrir grietas profundas, sólo pueden traer un alivio temporal y precario.
Mujeres de Venezuela en el Mundo
Entrevista en los tiempos de Pandemia por el Rabino Pynchas Brener
La mitsvá: razón y revelación – Bileam: profeta e idólatra
JUKAT-Números XIX - XXII,1 - BALAK Números XXII,2 - XXV,9
JUKAT
La ley sobre de la pará adumá, que es una vaca bermeja sin mácula alguna, sobre la cual nunca se puso un yugo, es el tema de la primera parte de nuestra lectura semanal. El título de la parashá proviene de la palabra jok, que quiere decir precepto o ley. Encontramos este vocablo en el libro de Éxodo (XV, 25) …sham sam lo jok umishpat…, que quiere decir, “allí dio al pueblo leyes y estatutos….” En ese capítulo aprendimos que nuestros antepasados recibieron ciertas leyes fundamentales en el lugar que se denomina Mará, antes de la revelación en el Monte Sinaí. Según la Mejiltá, un Midrash que se orienta hacia la parte legal (halajá) del texto bíblico, el vocablo jok alude a las leyes de Shabat y a las relaciones sexuales prohibidas. El término mishpat se refiere a la obligación de honrar a los padres y, entre otras, a las leyes sobre daños y castigos.
Según los jajamim en el Talmud, el vocablo mishpat se refiere a las leyes, que de no haber sido escritas, hubiera sido necesario hacerlo, tales como las prohibiciones de la idolatría, ciertas relaciones sexuales, el asesinato, el robo y la blasfemia. El vocablo jok se dirige a las prohibiciones de no ingerir la carne de cerdo y de no vestir una combinación de lana y lino. Al igual que la ley de jalitsá, que se practica en el caso de una viuda sin hijos, con el proceso de purificación del leproso y con la elección del chivo expiatorio. Según Rashí, mishpat tiene que ver con las leyes que son paralelas y cónsonas con nuestro sentido de justicia, o sea, sobre las que hubiéramos legislado si la Torá no nos lo hubiera enseñado. Mientras que jok comprende aquellas ordenanzas que son cuestionadas por nuestra propia inclinación hacia el mal y por otros pueblos que no logran ver sentido alguno en estas leyes.
Básicamente nos encontramos frente a dos tipos diferentes de mitsvot. Aquellas que corresponden a un propósito racional que ubicamos bajo el rubro de mishpat y aquellas para las cuales no podemos encontrar razones válidas y lógicas (de acuerdo a ciertos principios intuitivos de razonamiento que probablemente son imposibles de definir de una manera rigurosa y sostenida) y a las cuales nos referimos bajo el rubro de jok.
Nuestro breve análisis se debe a que en nuestra lectura se ordena que las cenizas de la vaca bermeja se utilicen en la purificación de un tamé, que es una persona que se encuentra en estado de impureza ritual por haber tenido contacto con algún cadáver, por ejemplo. Al mismo tiempo, nuestro texto afirma que la persona que prepara estas cenizas, entra en estado de impureza ritual. La pregunta inmediata: ¿cómo es posible que el contacto con las cenizas de nuestra pará adumá sirvan para purificar al impuro y provoquen al mismo tiempo, la impureza de quien se ocupa de su preparación. La respuesta de los jajamim es que estamos frente a un jok, que es un precepto que no admite la indagación lógica humana. Es simplemente el resultado de la voluntad Divina, que se guía de acuerdo a un proceso de raciocinio diferente al nuestro y que está fuera del alcance del intelecto humano. Nuestro punto de vista es que aun aquellas normas que están más allá de nuestra comprensión, tienen sentido para la inteligencia superior de Dios. El problema radica en la limitación de nuestro intelecto para comprender el sentido profundo de la mitsvá en sentido genérico.
De hecho, nos encontramos frente a uno de los dilemas más complejos de toda confesión religiosa. ¿Existe una base lógica para las normas religiosas? Al afirmar que las explicaciones están más allá de nuestra capacidad para entender, ¿no estamos sugiriendo que las leyes carecen de lógica?
Los jajamim se muestran sensibles a estas dificultades y en numerosas ocasiones ofrecen distintos planteamientos para las diferentes mitsvot. Un hebreo llegaba a la condición de esclavo por haber robado y por no haber podido restituir el valor o el objeto; o por una decisión de carácter personal. Con el propósito de explicar por qué se hace un agujero en el oído del esclavo que desea permanecer con su amo al término de los seis años obligatorios, dice Rabí Yojanán ben Zakai: “el oído que escuchó en el Monte Sinaí, no robarás y sin embargo desobedeció, que se lo señale con un agujero”. En el caso de su entrada voluntaria a la esclavitud, dice el mismo sabio, “el oído que escuchó en el Monte Sinaí que (los hijos de Israel) son Mis siervos y no siervos de otros siervos, que se lo señale con un agujero”.
En su afán de explicar el judaísmo al mundo intelectual de su época, Filón de Alejandría divide las mitsvot de acuerdo con los resultados de su cumplimiento. Algunas de las mitsvot tienen como propósito promover un mejor conocimiento de la Providencia y forman parte del servicio de Dios. Otras mitsvot tienen la función de guiarnos hacia virtudes tales como la justicia y la rectitud. Para Saadiá Gaón existen dos clases de mitsvot. Las racionales y las reveladas. Aun en el caso de las mitsvot racionales se hace necesaria la revelación Divina porque nuestro intelecto únicamente podría deducir los principios generales de las mismas. En el caso de las mitsvot reveladas, nuestro cumplimiento de las mismas es una manifestación de nuestra sumisión a la voluntad del Creador. En el caso de estas últimas, aunque nunca podremos penetrar en el Intelecto de Dios para conocer Su juicio, tenemos la capacidad de la reflexión y del razonamiento que permiten encontrar un propósito en la vida humana.
Rambam es muy enfático en su opinión de que existe una explicación lógica para todos los mandamientos. Nuestra falla reside en la escasez de conocimientos o en las limitaciones de nuestro intelecto. Por lo tanto, el ser humano debe trazarse como meta una mejor comprensión de todas las leyes Divinas. El propósito de las mitsvot es el establecimiento de un orden social justo que permita el desarrollo espiritual, emocional y ético del ser humano. Desde esa perspectiva, dice Rambam, debemos estudiar los relatos que encontramos en la Torá porque tienen un propósito didáctico. Las leyes de la Torá tienen la finalidad del perfeccionamiento y del bienestar de nuestro espíritu y de nuestro cuerpo. Mientras que el bienestar de nuestro cuerpo es una función de una sociedad justa, el bienestar espiritual se obtiene a través de la fe y de aceptar las opiniones correctas. Según Rambam, el propósito de los jukim es prevenir la idolatría y salvaguardarnos de las doctrinas y credos falsos. Muchas de estas reglas son una barrera contra la idolatría.
Rashí en cambio, y varios de los Tosafistas, se inclinan hacia una opinión un tanto fundamentalista, alegando que existen mitsvot que simplemente carecen de explicación racional. Citan, por ejemplo, una ley que requiere retirar a la madre del nido antes de que tome posesión de los polluelos. Según el Talmud, quien aduce que la compasión es el factor que motiva esta ley, está falsificando la intención de la misma, simplemente porque la Torá no lo dice así. Rambán sostiene que a ciertas personalidades privilegiadas de nuestro pasado, tales como Avraham, se les comunicó el por qué de los jukim.
Es natural que existan mitsvot cuyo sentido escapa a nuestro intelecto. En realidad, las leyes, una vez promulgadas, son independientes de los razonamientos que llevaron a su promulgación. Sin embargo, en el plano religioso, el cumplimiento de las mitsvot tiene como propósito nuestra superación en el campo espiritual. Las cosas estarían más a nuestro alcance si conociéramos tanto los antecedentes como los propósitos esenciales de estas leyes. Tal vez podríamos concluir nuestra breve incursión en este campo de taamei hamitsvot, o búsqueda de los propósitos de las leyes, señalando que parte del cumplimiento de las mismas, reside efectivamente en la indagación constante para alcanzar un mejor entendimiento de sus intenciones. Talmud Torá, que es el estudio y el bien más noble en nuestra tradición, también requiere del anhelo del ser humano de comprender la Voluntad Divina. ¿Y qué mejor manera de acercarse a la comprensión de la voluntad de Dios que a través de las mitsvot que son la legítima expresión del mandato Divino?
BALAK
Sijón, el rey de Emorí y Og, el rey de Bashán han sido derrotados y ahora el pueblo se aproxima a Moav, para terror de su rey Balak. ¿Cómo detener la marcha inexorable de unos siervos egipcios en su afán de conquistar nuevas tierras y pueblos? Balak concluye que resultará inútil enfrentarse con soldados y armas a unas tribus de esclavos desesperados, ebrios de entusiasmo a causa de su reciente libertad. Es imposible, concluye, tratar de detenerlos recurriendo al uso del poder, porque está al tanto del hecho de que la fortaleza hebrea no es de orden físico, sino que reside en convicciones firmes y en su apego a una nueva ideología. El arrojo invencible de estas tribus, que fueron arrojadas al desierto, demuestra que las ideas y el pensamiento son su alimento, que se nutren de la palabra y de la reflexión. Balak concluye que la palabra debe ser enfrentada con la palabra y que la idea sólo puede ser conquistada por otra idea. En su intento de frenar al avance de estas hordas, Balak recurre a los servicios del profeta de los gentiles, Bileam.
Nuestro texto nos enseña que la sensibilidad de Bileam, (caracterizado en la tradición judía como ejemplo del malvado pero con la capacidad de la comunicación Divina directa que es la profecía), no es indiferente a la sobresaliente armonía que reina en el campamento hebreo. Y cuando, atendiendo a la petición de Balak se dispone a maldecir a los hebreos, su verbo se convierte en uno de los comentarios más hermosos y descriptivos sobre la estructura del hogar judío. En efecto, su frase Ma tovu ohaleja Yaacov, mishkenoteja Israel, que quiere decir, “cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaacov, y tus moradas, oh Israel”, se utiliza para iniciar nuestros rezos diarios. Parece irónico el hecho de que no fue posible encontrar un pasuk, (versículo de la Biblia), auténticamente judío y que tuviésemos que recurrir a la elocuencia de un gentil para dar comienzo a nuestro servicio religioso matutino. Cabe argumentar, que ésta es una demostración de nuestra amplitud de criterio y, a la vez, de nuestra perspicacia para reconocer la calidad de lo auténtico, sin prejuicio alguno en cuanto a la fuente de donde provenga.
El relato correspondiente a nuestros capítulos semanales comienza con el envío de una delegación de notables para solicitar los servicios de Bileam para maldecir al pueblo judío. La respuesta de Bileam es que él responde únicamente a las directrices del Creador. El resultado de una consulta Divina es negativo. Balak decide entonces enviar una comitiva compuesta por emisarios de mayor categoría y esta vez, después de una nueva consulta nocturna con Dios, Bileam accede a la petición. Según nuestro texto, Bileam incurre en la ira de Dios por haber aceptado la invitación de Balak. Tal vez el enojo del Eterno se da porque Bileam convierte un “permiso” en una “misión sagrada”, y convierte una “opción” en una mitsvá. Aunque Bileam afirma constantemente que él responde estrictamente a las instrucciones Divinas, se puede leer entre líneas lo que él busca es la oportunidad adecuada a fin de que los designios de Balak sean satisfechos totalmente.
Una de las cualidades esenciales de todo profeta es su absoluta sinceridad cuando eleva su oración. La profecía es el momento supremo de la honestidad y de la autenticidad, cuando se deja de lado toda consideración por las consecuencias eventuales de las palabras, que pueden resultar no sólo dolorosas sino también fatales. ¿Cómo se explica, por ejemplo, el atrevimiento del profeta Natán cuando enfrenta al poderoso y autoritario rey David por haber enviado a Uría, el esposo de la codiciada Bat Sheva, a una muerte segura? Atá haish, “tú eres el hombre”, exclama el profeta cuando acusa a David del vil crimen.
La profecía hace que el profeta se traslade a una dimensión diferente de la realidad, donde el temor y el instinto por sobrevivir no juegan papel alguno. La profecía exige y permite una visión clara de las cosas que no está matizada ni distorsionada por intereses personales o por consideraciones particulares que interfieren con la correcta apreciación de la condición humana.
Bileam es, sin dudas, una personalidad compleja y conflictiva. Pertenece al mundo de los gentiles y se identifica personalmente con los temores de Balak ante el aparente poderío y la aplastante fuerza de los esclavos hebreos liberados. Conoce las hazañas y ha escuchado acerca de la trayectoria victoriosa del pueblo judío y por lo tanto anticipa con terror al posible destino del pueblo de Moav. Pero al mismo tiempo, se ha independizado intelectualmente de la hechicería, de la idolatría y ha abandonado las supersticiones que afectan el pensamiento de sus contemporáneos. Bileam sabe que hay un solo Dios que rige los destinos del universo. Intelectual y espiritualmente, Bileam es un profeta, pero emocionalmente sigue ligado a conceptos e ideas que permiten que un ser humano sea considerado como un objeto, que el hombre puede ser propiedad de otro ser humano. Continúa en la creencia de que es posible y Aun considera que es posible y por lo tanto, correcto intentar, por medio de sobornos y alabanzas, influir en la voluntad Divina con el fin de modificarla.
La profecía de Moshé, en cambio, no es parcial ni circunstancial porque todo su ser participa en la misma. En el libro de Shemot nos habíamos encontrado la expresión hu Moshé veAharón, “son el mismo Moshé y Aharón”, que es un versículo que podemos interpretar como la calificación de la cualidad de indivisible de la personalidad de Moshé. En ningún momento detectamos en él duda alguna acerca de la Providencia. La única debilidad que podemos detectar en Moshé es cierta vacilación con respecto a la voluntad de su gente, los hebreos, para sobreponerse a las dificultades inherentes a la construcción de una sociedad y un pueblo nuevos.
Moshé desconoce la esclavitud en carne propia pues fue educado en el palacio del Faraón por su hermana Miryam y su madre Yojéved. Por esta razón, Moshé no necesita sustituir su bagaje cultural y religioso por el de los egipcios, ya que no estuvo realmente expuesto a ellos. En cambio, Bileam sobresale porque rompe con la tradición de los suyos para iniciarse en el servicio del Dios único de toda la humanidad. Sostengo, sin embargo, que Bileam no logra apartarse por completo del entorno que lo nutrió. En su fuero interno hay cabida aún para sortilegios y hechizos. Aunque no totalmente, vive en un mundo donde se concibe la posibilidad de influir en los designios Divinos a través de la ofrenda de animales sacrificados.
Muchos siglos han transcurrido desde entonces y muchos acontecimientos han modificado las estructuras sociales y los patrones culturales de la humanidad. En gran medida, hemos superado la etapa bíblica Egipcia de la idolatría, con su culto a los muertos y su obsesión por conocer, de cerca, el Más Allá. Nuestra meta es, sin duda, acercarnos a la sensibilidad social de los neviim, que son los profetas y poder observar de cerca el sublime entorno espiritual en el que un Moshé actuó. Se puede argüir y señalar que las características de nuestra época muestran una mayor afinidad con la personalidad de un Bileam. Es cierto que tenemos momentos de exaltación espiritual y visiones proféticas que se traducen en una identificación ocasional con los menos afortunados y con aquellos que son objeto de grandes vejaciones y discriminaciones.
Pero muchas veces nos identificamos con las idolatrías contemporáneas que se manifiestan en la búsqueda constante del placer, en la acumulación de bienes materiales y en la indiferencia frente a la pobreza, al hambre, a las enfermedades y al malestar que afectan a una gran parte de la población de nuestro planeta. El Shabat, que es un momento que se ubica fuera de los quehaceres cotidianos del resto de la semana y que ordena la lectura de algunos capítulos de la Torá, junto con las reflexiones que se desprenden de su estudio, puede ser el incentivo para iniciarnos por el sendero auténticamente judío: el de Avraham, Yitsjak y Yaacov. Este es el sendero de guemilut jasadim, hakravat korbán y Talmud Torá, que consiste en mantener activa la conciencia social y la disposición de dar de uno mismo además del estudio creativo de las bases espirituales del hombre.
Judíos Conversos
Mitos y Verdades
La rebelión de Kóraj
KÓRAJ - Números XVI - XVIII
La rebelión de los príncipes de nuestro pueblo en contra de Moshé y Aharón es el foco de atención de nuestra lectura semanal. Las revoluciones generalmente son encabezadas, por aquellos que no logran el liderazgo a pesar de considerarse aptos y merecedores del mismo. Quien dirige esta sublevación es Kóraj, un primo de Moshé, que pertenece igualmente a la tribu de Leví, a la cual le habían sido encomendadas las labores del culto. Kóraj considera que se ha concentrado demasiado poder en manos de los dos hermanos. Los jajamim estiman que Kóraj era un hombre de gran fortuna y por la posición económica ahora ansía el reconocimiento de la sociedad y busca el poder político que otorga la condición de líder. Kóraj encabeza un grupo de unas dos cientos cincuenta personas, un gran número de los cuales pertenece a la tribu del primogénito Reuvén, que ahora desafían el liderazgo de Moshé y Aharón. Según Ibn Ezra, nos encontramos frente a una rebelión que se dio en el momento (después del episodio del éguel hazahav) cuando los primogénitos fueron sustituidos en el servicio religioso por la tribu de Leví. Para eliminar la sospecha de que ésta fue una decisión personal de Moshé, se pone a prueba la aceptación de los sacrificios por parte de la Divinidad. Kóraj y su gente preparan los sacrificios, tal como anteriormente solían hacerlo por ser primogénitos.
Según el Midrash, Kóraj cuestiona a Moshé acerca de un talit shekuló tejélet, que es un talit confeccionado totalmente del hilo azul que requiere la Torá únicamente para las esquinas, según el capítulo final de la lectura anterior referente a los tzitzit. La pregunta de Kóraj es, ¿requiere este talit que es enteramente de color azul un hilo adicional tejélet? La respuesta de Moshé es afirmativa. Kóraj reacciona de manera despectiva y con ironía, señalando el razonamiento del que se deduce que no es necesario el hilo azul adicional. Kóraj argumenta: si un solo hilo sirve para cumplir con la ley, es indudable que un talit confeccionado exclusivamente con ese hilo azul, cumple con el espíritu de esa misma ley.
Siguiendo esta línea de razonamiento, Kóraj pregunta si una casa que contiene muchos ejemplares de la Torá requiere una mezuzá en el dintel de la puerta. (La mezuzá es un pergamino sobre el cual están escritos dos párrafos específicos que de la Torá). La respuesta de Moshé sobre la necesidad de la mezuzá es también afirmativa. La aparente intención de Kóraj es demostrar que la autoridad de Moshé es auto impuesto y que las leyes que promulga no son de origen Divino porque carecen de toda lógica.
Un Midrash diferente nos presenta a Kóraj como defensor de la viuda y del huérfano. Kóraj plantea el siguiente caso: cuando la viuda y sus dos hijas se disponen a arar su único lote de tierra, Moshé se les presenta advirtiéndoles, “no se debe arar con un buey y un asno juntos”. En el momento de la siembra se les previene con “no se puede sembrar dos tipos de semillas”. En el momento de la cosecha se les recuerda que “no se puede cortar los frutos de las esquinas del campo ni se puede recoger lo olvidado”. Cuando vino la hora de almacenar los granos se les exigió que “apartasen terumá para el kohén y el diezmo para el leví”. Desesperada, debido a todas las exigencias anteriores, la viuda vendió el campo y compró dos ovejas para vestirse con la lana y poder alimentarse gracias al producto de los animales. Cuando las ovejas parieron, se presentó Aharón solicitando el primogénito de los recién nacidos. En el momento de esquilar, Aharón exigió las primeras lanas. La viuda no aguantó más y decidió sacrificar las ovejas. Nuevamente se presentó Aharón señalando que le pertenecían los hombros, las quijadas y el estómago. En tal caso, respondió la viuda, que vaya todo para el santuario. Dado que una promesa de palabra con referencia a hékdesh que son las cosas que le pertenecen al santuario, equivale a una acción contractual en otros casos, Aharón se llevó el animal entero, dejando a la viuda desconsolada.
En nuestro texto de la Torá no aparece ninguno de los detalles arriba mencionados y, por lo tanto, parecen ser fruto de la imaginación de nuestros jajamim. ¿Cuál es la enseñanza de este Midrash? Nuestros sabios ven en la rebelión de Kóraj el prototipo de majlóket sheená leshem shamáyim, una disputa que no proviene de una auténtica diferencia de opiniones. Para nuestros jajamim, Kóraj está motivado por razones muy personales y solamente utiliza la dialéctica, se aprovecha del caso extremo de una viuda y de sus huérfanos para desacreditar a Moshé a fin de provocar su destitución. Esto crearía un vacío que le daría a Kóraj, la posibilidad de llegar al poder. Es el estilo de los demagogos que simulan defender los derechos de los menos afortunados en aras de la justicia, pero lo que en realidad, buscan, es provecho para su propio interés, su cosecha individual. Al llegar al poder olvidan sus promesas cometiendo abusos y atropellos.
Suponiendo, como el Midrash, que las razones que impulsaron a Kóraj al enfrentamiento no eran altruistas, ¿se puede justificar el comportamiento de Moshé y de Aharón en el caso de la viuda en particular? Desde luego, estamos hablando de un caso exagerado y, por lo tanto, no representativo. Sin embargo, por lo menos se puede deducir una enseñanza importante. En diversos capítulos la Torá nos exige desarrollar una sensibilidad especial por el aní, el pobre, y por el guer, el extranjero, que reside en nuestro medio. La misma ley de peá, la que le exige a la viuda abstenerse de recoger la cosecha de la esquina del campo, tiene como objetivo permitir que los pobres se beneficien con el producto de la misma. La moraleja parece ser que el pobre que requiere ayuda de la sociedad, no puede abstenerse, de participar en la mitzvá de ayudar a otros pobres. Siempre existe alguien más pobre que uno. Los integrantes de la tribu de Leví que eran los recipientes del maaser, el diezmo, tenían que apartar una terumá, un aporte al kohén.
Existe la posibilidad, aunque remota, que en una casa donde haya un numerosos ejemplares de la Torá, no se sienta la presencia Divina. Por ejemplo, hay quienes estudian motivados por la curiosidad intelectual, que es un bien en sí. Hay quienes se interesan por el pasado histórico de los pueblos y aquellos que se empeñan en descubrir el origen de los modelos sociales por los cuales nos regimos. En la tradición judía hay diferentes opiniones acerca de la importancia relativa del estudio y sobre la acción. La decisión en este caso se inclinó a favor del estudio, porque éste conduce a la acción. (Hay una interpretación muy original del Netziv acerca del pronunciamiento de nuestros antepasados de naasé venishmá, que fue su disposición de cumplir con la Torá aun antes de conocer su contenido. Dice el Netziv que para cumplir con los preceptos de la Torá se hace indispensable algún conocimiento previo. Naasé venishmá implica entonces, que aun después de aprender lo imprescindible para cumplir con las mitzvot, nuestros antepasados afirmaron su disposición a seguir estudiando, porque el estudio en si, es un valor, es una mitzvá).
El requisito de colocar la mezuzá, que contiene los rollos de la Torá, se deba tal vez a que desde el punto de vista de nuestros sabios, siempre debemos tener conciencia de la Providencia Divina, incluyendo el momento mismo del estudio. También nos exigieron la recitación de una berajá antes de emprender únicamente la lectura de la Torá para recalcar que el estudio no es un ejercicio intelectual, sino el compenetrarse con la sabiduría y la Voluntad Divinas. Mejor dicho, el estudio es una actividad religiosa, una expresión muy especial de nuestra fe en el Creador