REFLEXIÓN ACERCA DE LOS SUCESOS EN ISRAEL

Pynchas Brener

  1. Vivimos en un mundo imperfecto y, por lo tanto, aunque se debe intentar alcanzar la perfección, sabemos de antemano que es un horizonte inalcanzable, pero también existe la posibilidad de un acercamiento cada vez mayor. Y eso es la civilización, la ruta que conduce hacia la inalcanzable perfectibilidad.
  2. Todo gobierno limita la libertad, pone freno al libre albedrío para escoger en todos los ámbitos, pero se recibe algo a cambio.
  3. Los impuestos son una especie “vacuna legal” que impone un gobierno a cambio de seguridad personal que ofrece libertad de desplazamiento sin temor, disfrute de servicios que requieren el concurso de la sociedad: agua, energía, internet, etc.
  4. Vivir en democracia exige el pago de cuotas de libertad, y los conflictos surgen, en muchas oportunidades, cuando el delicado balance entre gobierno y libertad personal se ve afectado.
  5. Después de un prolongado lapso de tranquilidad, surge el cuestionamiento de ese balance, y una de las partes opta por cruzar fronteras y se da comienzo a un período de incertidumbre que conduce a la confrontación. 
  6. Venezuela y otras sociedades, son ejemplo de ello. Cayeron en desorden y caos por no velar por ese balance entre gobierno y sociedad y terminaron con una dictadura cuyos componentes impiden cualquier negociación futura de cambio.
  7. El judío tiene un ADN que rechaza la conformidad, siempre cuestiona. Pero para convivir tiene que entregar parte de su natural rebeldía y libertad. El Talmud es el mejor ejemplo de la inconformidad porque cuestiona todo, para así concluir en lo certero.
  8. Las 4 elecciones recientes en Israel son una manifestación de esa rebeldía por todo gobierno, rebeldía que súbitamente se ve afectada por un peligro externo que obliga a la conformación de un gobierno estable.
  9. En estos días, por motivos diversos, tal vez para demostrar a la Autoridad Palestina que Hamas tiene iniciativas propias y reales que responden a los deseos más íntimos de los palestinos: la eliminación de Israel y probablemente habría salido el ganador de las elecciones que no se realizaron debido a ese mismo temor. O tal vez para retar o probar hasta dónde llega la lealtad del nuevo gobierno americano con Israel, Hamas consideró apropiado el momento para lanzar un ataque con miles de cohetes dirigidos a toda la extensión geográfica del Estado de Israel. Mostrando esta vez capacidad bélica no vista anteriormente.
  10. Fue una acción sorpresiva e impactante que manifestó preparación y arrojo, pero que gracias al “Iron Dome” no causó un desastre magno en Israel, pero al mismo tiempo, Hamas demostró que tiene habilidades mayores a las que se le atribuía.
  11. ¿De dónde vienen los fondos para pagar estos misiles? Obviamente que la ayuda económica que recibe Gaza para fines sociales son desviados para construir túneles para atacar blancos civiles en Israel, y para pagar cohetes.
  12. ¿De dónde provienen estos cohetes de mayor alcance? No debe ser posible producirlos en Gaza.
  13. Probablemente son suministrados por Irán, tal vez Turquía también.
  14. Si es comprobado, el conflicto puede volverse mayor.
  15. La pregunta inmediata es: ¿cómo responderá Israel? ¿Acatará Israel los llamados inmediatos a un cese de fuego que invariablemente se producirán? Eso se está discutiendo seguramente en las más altas esferas del Estado, porque no hay duda de que Israel tiene los medios para “borrar del mapa” de Gaza toda posibilidad de enviar misiles, pero el costo civil sería enorme, más de lo que moralmente Israel puede contemplar.
  16. ¿Qué pasará? Se llegará a un acuerdo que “corra la arruga” 2 ó 3 años más y enfrentaremos lo mismo, o algo peor.
  17. O tal vez, Israel intentará de destruir por completo la capacidad bélica de Gaza, incluso la eliminación física de sus dirigentes criminales de Hamás que envían misiles a poblaciones civiles, sin distingo, y se esconden en túneles bajo hospitales.
  18. Mientras tanto, ¿Cuáles son las consecuencias de lo ocurrido en estos días?
  19. Se ha fortalecido a Netanyahu, porque en un momento peligroso no es aconsejable cambiar de director de orquesta.
  20. Queda descartado cualquier gobierno israelí que incorpore en sus filas a un grupo palestino de la Kneset.
  21. Se le ha martillado un clavo adicional a la noción de 2 estados paralelos: uno judío y uno árabe.
  22. El experimento con Gaza que debía haber demostrado que, sin el control del ejército israelí, esa región podía ser gobernada por sí misma, con toda normalidad, se esfuma.
  23. El arreglo entre Israel y los palestinos tiene que pasar por etapas en las cuales Israel se retira paulatinamente de gobernar a los palestinos. Gaza es una demostración que, por ahora, eso no es una vía aconsejable.
  24. El enfrentamiento entre “palestinos y judíos israelís”, hecho sumamente preocupante, revela que no obstante los beneficios y derechos que los palestinos israelíes tienen dentro de Israel, el resentimiento y el odio son más fuertes que la posibilidad de desarrollar una vida de plenitud (salud, educación, vivienda) que Israel ofrece, sin distingos, a todos sus ciudadanos.
  25. La derecha israelí sale fortalecida y la izquierda que había perdido terreno, continuará en ese camino.
  26. Se ha dado un paso atrás hacia una paz duradera con los palestinos.
  27. Los “Abraham Accords” demostraron que Israel tiene agenda común con pueblo árabes que quieren insertarse en la modernidad, y los últimos sucesos refuerzan ese sendero.
  28. Pero el cambio con los palestinos es posible.
  29. Tiene que empezar por la educación. Tiene que cesar el mostrar al israelí como enemigo, tal vez para empezar, calificarlo como adversario y eventualmente como un vecino que tiene sus propios parámetros culturales e históricos. Ese es el mensaje que las nuevas generaciones tienen que escuchar. De otra manera, perpetuamos el enfrentamiento, el derrame innecesario de sangre.
  30. Se tiene que borrar del vocabulario palestino el término “mártir” y dejar de apoyar ideológica y socialmente al mundo del terror.
  31. Los palestinos pueden y tienen que valerse del avance de Israel para progresar individual y colectivamente y crear un futuro mejor para sí mismos y sus descendientes.

THE TRAGEDY AND SILENCE OF AHARON

BEMIDBAR_NUMBERS I – IV,20

At the beginning of the fourth book of the Torah, God orders a census. Rashí reminds us that this is the third time a counting of the Hebrews will be made. A census of the people was taken the first time when they left Egypt. (The aforementioned figure of six hundred thousand adults, not counting children and women, was the cause of a controversy with Ben Gurion who argued that the figure was greatly exaggerated. On a recent visit to Havana, Fidel Castro also questioned this issue). After the episode of the Egel HaZahav, the “golden calf” our ancestors built when Moshe took excessive time to descend Mount Sinai, a census was also taken. And the census of our chapters coincides with the construction of the Mishkan, the desert Tabernacle dedicated to divine worship.

From the beginning of our appearance as a people on the pages of History we were told that we are few in numbers. In other chapters we are described as Hameat mikol haamim, the people with the smallest number of individuals. Therefore, in our national formative period we are taught to value quality, to appreciate individual merit. Everyone has to contribute to the development and add to the well-being of the group. Membership and identification follow Lemishpechotam, according to family origin. And over time it was translated into national characteristics.

At present we are witnessing the wear and tear of these origins, manifested by the lack of cohesion in the family nucleus. In Jewish tradition, family ties remain central and perhaps this is an additional reason to select episodes of the Torah about Avraham’s conjugal life for the biblical reading of Rosh HaShanah, the beginning of a new year and a very solemn day in our calendar.

The enumeration of the different families and the number of their members also includes the tribe of Levi that will not inherit lands after the conquest of Canaan. Levi’s descendants will haveto dedicate their lives to service, education, and worship. Aharon, the Kohen Gadol, had four children, but two of them, Nadav and Avihu, died in a strange episode. Aharon’s reaction to tragedy is sharp and enigmatic, but at the same time very sobering and deserves examination and reflection.

Previous chapters include Aharon’s reaction, by the expression Vayidom, asilence of resignation. Possible responses to disaster and death are varied. There are those who respond violently and rebelliously to the punishment imposed on an innocent son. And where do we find a father who doesn’t consider his son innocent? Who could then have criticized Aharon, inthis case, for questioning Divine justice?

The Talmud relates that two sons of Rabbi Meir died on Shabbat. His wife Beruria hid the tragedy from him. At the end of the holy day, Beruria asked her husband the following question. A few years ago, someone commissioned us to keep a treasure for him. Since it had been a long time without it being claimed, we came to consider that the treasure was really ours. But today the owner came to claim what he entrusted. What should I have done? questioned Beruria. Rabbi Meir’s response was immediate and unequivocal. You should have returned the treasure, he said. Beruria then took her husband to the chamber where the bodies of the two deceased sons lay. Years ago, Beruria said, God entrusted us with these two treasures and today He came to claim them.

The rationalization of Beruria can be categorized as a kind of Tsiduk HaDin, a testimony to Divine Justice. The low profile of Aharon’s reaction, on the other hand, does not necessarily have to be regarded as a spontaneous or thoughtless acceptance of the severe verdict. Shetikah kehoda´ah dami, silence is a demonstration of consent, when there is an alternative that can negate the situation. But when human beings are unable to alter the course of events, silence can also be interpreted in different ways. 

Personally, I find in the silence of Aharon, as the seed of a serious critique of celestial failure. It is an active and violent silence, which hides repressed anger and fury. It is a silence of resignation, because of the helplessness of the human being in his encounter with the Supreme Being. It is an act of protest when faced with the intrinsic inequality between the participants in the tournament of life. It is a reaction similar to that of a Talmid Chacham in a concentration camp who refused to eat. I don’t want to eat because I don’t want to recitea Berachah, a blessing of thanks to God. I don’t know the proper language to express a claim against God, but I am not willing to justify His concealment and absence in the most tragic moment in the history of our people.

The death of a son forces us to discuss our role as parents. Aharon probably questioned his effectiveness as a role or teacher for his children?  He could escape the feeling of guilt for what happened, for not having anticipated it or prevented it. Aharon’s silence probably manifests his questions and doubts about the relationship he had with his children.

Question: Why isn’t leadership hereditary? Any response has to take into account the fact that the person who devotes the bulk of their attention and interest to the well-being of the community generally neglects the needs, ignores the anxieties and concerns of those closest to him. The Vayidom of Aharon is a silent turning to his own inner self in order to examine his probable failure in fulfilling paternal responsibilities.

The Vayidom of rebellion and initial protest for the tragedy gives way, eventually, to the Vayidom of resignation, and the Vayidom of recognizing the limitations of the human intellect to understand the Tsiduk HaDin, theinfinite and absolute correctness of Divine Justice. On the cusp of a leadership trajectory and its power, Vayidom is the reassessment of an inflated human self-evaluation, an exaggerated self-esteem, when faced with the sudden death of a child.

Zushe was on the deathbed and his disciples noticed his sadness near despair. You have always taught us that we must gather in joy with the Creator, said those around him. After all the Mitsvot you fulfilled in your life, surely a privileged place awaits you in the Olam HaEmet, the “world of absolute truth”, his disciples claimed. But Zushe replied that his fear was not because he had not been able to reach the holiness of Patriarch Avraham or any other of the spiritual giants who left their personality imprinted on our spiritual character. Zushe’s concernwas that he felt that he had not been consistent with his own abilities, that he had not realized his own potential.

In the truly momentous moments of life, Vayidom is a recognition of having failed to live up to our potential. Vayidom forces us to admit the limited and reduced scope of our thinking to Sheelot HaNetsach, the questions whose answers belong to the realm of eternity, beyond our human and mortal perspective.

Nadav and Avihu’s death opens a new chapter in Aharon’s life. From now on he will probably be accompanied by doubt, an indispensable characteristic for leadership that must evaluate alternatives constantly. The promise of a Hereafter that promises eternal peace serves as limited comfort for the fate of the souls of the deceased children. The surviving parents must renounce part of the “joie de vivre”, of full taste for the delight of living and progressively take refuge, increasingly, in  Vayidom, the silence that really is a partial evasion to face the tragic reality of death. 

LA TRAGEDIA Y EL SILENCIO DE AHARÓN

BEMIDBAR_ NÚMEROS I – IV,20

Dios ordena un censo al comienzo del cuarto libro de la Torá. Rashí nos hace recordar que esta es la tercera vez que se hace una cuenta. Por primera vez, se toma un censo del pueblo a la salida de Egipto. (La cifra mencionada de seiscientos mil adultos, sin contar niños y mujeres, fue motivo de una controversia con Ben Gurion que sostenía que la cifra era muy exagerada. En reciente visita a La Habana, Fidel Castro también cuestionó este número). Después del episodio del Éguel HaZahav, que es el becerro de oro que nuestros antepasados construyeron cuando Moshé tardó en descender del Monte Sinaí, también se hizo un censo. Y el censo de nuestros capítulos coincide con la construcción del Mishkán, que es el tabernáculo del desierto dedicado al culto Divino.

Desde el comienzo de nuestra aparición como pueblo en el escenario de la historia se nos dice que somos pocos en número. En otros capítulos se nos califica como Hameat mikol haamim, el pueblo con el número más reducido de habitantes. Por tanto, en nuestro período formativo nacional se nos enseña a valorar la calidad, a apreciar el mérito individual. Cada uno tiene que dar su aporte al desarrollo y contribuir al bienestar del grupo. La afiliación y la identificación se efectúa Lemishpejotam, de acuerdo con el origen familiar probablemente, todos los pueblos de la antigüedad tienen raíces familiares y tribales; con el tiempo adquieren características nacionales. 

Pero en los tiempos actuales estamos presenciando el desgaste de esos orígenes, lo que se presenta como una falta de cohesión en el núcleo familiar. En la tradición judía los lazos familiares continúan siendo centrales y tal vez sea esta una razón adicional para seleccionar episodios de la Torá sobre la vida conyugal de Avraham para la lectura bíblica de Rosh HaShaná, que es un día muy solemne en nuestro calendario.

La enumeración de las diferentes familias y del número de sus integrantes, incluye también a la tribu de Leví que no heredará tierras después de la conquista de Canaán. Los descendientes de Leví tienen que dedicar sus vidas al servicio del culto. Aharón que era el Kohén Gadol, tenía cuatro hijos, pero dos de ellos, Nadav y Avihú, mueren en un extraño episodio. La reacción de Aharón frente a la tragedia es cortante y enigmática, pero al mismo tiempo es aleccionadora y merece nuestra reflexión.

En capítulos anteriores se recoge la reacción de Aharón con la palabra Vayidom, un silencio resignado. Las posibles respuestas frente al desastre y a la muerte suelen ser variadas. Hay quienes responden con violencia y rebeldía frente al castigo impuesto a un hijo inocente. ¿Y dónde encontrar un padre que no considere inocente a su hijo? ¿Quién hubiera podido, entonces, criticar a Aharón, en este caso, por su posible cuestionamiento de la justicia Divina?

El Talmud relata que dos hijos de Rabí Meir fallecieron en el transcurso de un día Shabat. Su esposa Beruria le ocultó lo ocurrido. Al término del día sagrado, Beruria le planteó la siguiente pregunta a su esposo. Hace unos años, alguien nos encomendó guardarle un tesoro. Dado que había pasado mucho tiempo sin reclamárnoslo, llegamos a considerar que el tesoro era realmente nuestro. Pero hoy vino el dueño a reclamar su encomienda. ¿Qué debí hacer? cuestionó Beruria. La respuesta de Rabí Meir fue inmediata e inequívoca. Debiste devolver el tesoro, afirmó. Entonces Beruria introdujo a su esposo a la recámara donde yacían los cuerpos de los dos hijos fallecidos. Años atrás, dijo Beruria, Dios nos encomendó estos dos tesoros y hoy vino a reclamarlos.

La racionalización de Beruria se puede catalogar como un Tsiduk haDín que es un testimonio de la Justicia Divina. El bajo perfil de la reacción de Aharón, en cambio, no tiene que considerarse necesariamente como una aceptación espontánea e irreflexiva del severo veredicto. Shetiká kehodaá dami, el silencio es una demostración de consentimiento, cuando existe una alternativa contraria que puede negar la situación. Pero cuando el ser humano se ve imposibilitado de alterar el curso de los hechos, el silencio también puede interpretarse de diferentes maneras. 

Personalmente, encuentro en el silencio de Aharón la semilla de una seria crítica al fallo celestial. Es un silencio activo y violento, que oculta ira y furia reprimidas. Es un silencio de resignación, debido a la impotencia del ser humano para enfrentarse al Ser supremo. Es una protesta por la desigualdad intrínseca existente entre los participantes en el torneo de la vida. Es una reacción similar a la del Talmid Jajam en un campo de concentración que rehusó comer. No quiero comer porque no quiero recitar una Berajá, una bendición de agradecimiento a Dios exclamó. No conocía un lenguaje adecuado para cuestionar y reclamarle a Dios, pero tampoco estaba dispuesto a justificar Su ocultación y Su ausencia en los momentos más trágicos de la historia de nuestro pueblo.

La muerte de un hijo nos obliga a analizar nuestro rol como padres. ¿Podía acaso Aharón dejar de cuestionarse acerca del papel que había desempeñado como maestro y como modelo para sus hijos? ¿Dónde y en qué residía su falla como padre?  No podía fácilmente, librarse del fuerte sentimiento de culpa por lo acontecido, por no haberlo anticipado para prevenirla. El silencio de Aharón manifiesta, tal vez, su indeclinable decisión de hacerse un profundo cuestionamiento acerca de la relación con sus hijos.

Pregunta: ¿por qué no es el liderazgo hereditario? Cualquier respuesta tiene que tomar en consideración el hecho de que la persona que dedica el grueso de su atención y de su interés al bienestar de la comunidad, generalmente desatiende las necesidades, desconoce las angustias e ignora las inquietudes de sus familiares cercanos. El Vayidom de Aharón es un silencioso retraerse a su propio yo y un contraerse en su fuero interno con el propósito de hacer ese examen sobre el alcance de quien probablemente no cumplió con sus responsabilidades como padre.

El Vayidom de rebeldía y de protesta inicial por la tragedia sufrida da curso, eventualmente, al Vayidom de resignación y al Vayidom del reconocimiento de las limitaciones del intelecto humano para comprender el Tsiduk haDín, lo infinito y absolutamente correcto de la Justicia Divina. En la cúspide de una trayectoria de liderazgo y el poder que éste supone, Vayidom constituye la necesaria redimensión de una estatura humana inflada y de una exagerada auto estima frente a la incomprensión por la súbita muerte de un hijo.

Zushe se encontraba en el lecho de muerte y sus discípulos notaron su tristeza próxima a la desesperación. Siempre nos has enseñado que hay que reunirse en alegría con el Creador, dijeron los que estaban a su alrededor. Después de todas las Mitsvot que cumpliste en esta vida, seguramente te espera un lugar privilegiado en el Olam HaEmet, que es el mundo de la verdad absoluta, alegaron sus discípulos. Pero Zushe respondió que su temor no era porque se le iba a exigir el no haber igualado al Patriarca Avraham o a cualquier otro de los gigantes espirituales que dejaron impresa su personalidad sobre nuestro carácter espiritual. La preocupación de Zushe se centraba en que sentía que no había sido consecuente con sus propias habilidades, que no había realizado su propio potencial. 

En los momentos realmente trascendentales de la vida, Vayidom es un reconocimiento de haber fallado en nuestro potencial. Vayidom nos obliga a admitir lo limitado y lo reducido del alcance de nuestro pensamiento frente a Sheelot HaNétsaj, las preguntas cuyas respuestas están en una eternidad que está más allá de nuestra perspectiva humana y mortal.

La muerte de Nadav y Avihú abre un nuevo capítulo en la vida de Aharón. De ahora en adelante lo acompañará probablemente la duda y pierde algo de la seguridad en sí mismo, que es indispensable para el liderazgo y da cabida a numerosos cuestionamientos. La promesa de un Más Allá que envuelve a los allí residentes en una paz eterna sirve de consuelo limitado por el destino de las almas de los hijos fallecidos. Pero los padres sobrevivientes renuncian a parte de la “joie de vivre”, del deseo y gusto por la vida y se refugian progresivamente, cada vez más, en Vayidom, el silencio que realmente es la evasión y la decisión de no enfrentar la trágica realidad de la muerte.

WHO HAS THE LAST WORD?

BEHAR_ LEVITICUS XXV – XXVI,2 and BECHUKOTAI -LEVITICUS XXVI, 3 – XX VII

The title of our chapter refers to Mount Sinai where Moshe received specific instructions about the law of Shemitah, the obligatory rest of the land every seven years. The Chachamim raise the question: why was this law selected, in particular, so that it deserved to be commented on in Sinai itself? The answer is that, in reality, all laws were analyzed in their different details at that historical time and the Law of Shemitah , therefore, is used, only as an example.

It is clear that there are numerousadditional Mitsvot that were not stated in Sinai. We have a huge number of Mitsvot deRabanan, laws that were promulgated by our sages in later times which were obviously absent in Sinai. The Chachamim were also obligated, according to the circumstances of the time, to refine and moderate the instructions of the Torah in order to remain faithful to what they considered to be the spirit of the Law. For example, the Torah prohibits the collection and payment of interest. In an agricultural society, the fulfillment of this ordinance is very feasible. 

However, in a commercial society, and even more so in our industrial, or post-industrial society, money becomes a commodity, an element that has its own value. Today, for example, we talk about the cost of money. Those who suffer are the least fortunate, because loans are denied to them. Therefore, the Chachamim instituted the Héter Iska, a legal document that makes the lender a kind of investor. Thus, the collection of interest becomes dividends of an investment. For some, it is only an artifice that avoids the sanction of the Law. 

For others, it is the result of the ingenuity of the scholars, which on the one hand facilitates loans to the needy, but which, at the same time, compels us to be aware of the basic prohibition of oppressing others indiscriminately. The same fact that we have to resort to Hether Iska serves to remind us that in its absence we would be violating a law of the Torah.

The ignition of the lights of Hanukkah can be considered as the prototype of a Mitsvah instituted by the Chachamim. The events that Hanukkah celebrates occurred centuries after the Torah was received in Sinai. Therefore, we can ask, How is it possible to recite before turning on these lights “Asher kideshanu bemitsvotav vetsivanu…?” Was it God who ordered us to turn on these lights for a period of eight days? According to the opinion of our sages, the future instructions of the Chachamim were symbolically ordained on Mount Sinai. The Torah is the source of the authority of our sages. Thus, the historical moment of Sinai is transformed into a continuous revelation of the Divine Will through the legal interpretations and decisions of the Chachamim in any period of time.

Just as God is the author of the Torah, He also created the human intellect, who will interpret these Holy Scriptures in the future. Moreover, the Talmud in the treatise Bava Metsia recounts a dispute between God on the one hand and the Celestial Court on the other, referring to a question of Tum’a, which is ritual impurity. According to the Almighty, there is no ritual contamination in the situation in question; according to the Celestial Court, there is. The case was brought before Raba bar Nachmani who was very studious on these issues, according to the text of the Talmud cited. It is clear that it makes no sense to instruct God about His Law.  He, God, is always right about the correct interpretation of His Will.

However, the teaching that we can derive from our episode is the insistence of the Talmud   that the Torah was given to humans so that it is the latter who interpret it according to certain standards. The principle Lo bashamayim hi, affirmsthat once the Torah was delivered on Mount Sinai, it ceased to be heavenly property. Now it is man who has the possibility and obligation to study it, interpret it and deepen its teachings.

Does the Torah also give the Chachamim the authority to radically change the Law? This is a question that does not have an easy or simple answer. Sometimes, for example, taking into account the fact that fish sellers took advantage of the eve of Pesach to unduly speculate on prices, the village rabbi forbade eating fish on that holiday. And indeed, the person who disobeyed him would be breaking the Law. We have received reports of concentration camps in the Nazi era testifying that a certain rabbi ordered those detained to eat on Yom Kippur given the serious condition of malnutrition that jeopardized their lives.

When the Chafets Chayim was informed that the lives of members of a company of Jewish soldiers in Siberia were in danger because they had nothing to eat and the cold was very severe, he replied that they could eat Chazir, pig, which was the only food available (ober nit shmochken di bainer, without sucking their fingers). Our sages based their verdict on the Pasuk   of Tehilim that reads: Et laasot laShem heferu Toratecha, “If it is time to do something for the Lord, one can even break the Law”.

Can a rabbi, or a teacher of our Law, contradict another rabbi’s decision? The Mará deAtra, the master of the place has the last word on a legal issue. However, a Beit Din, which is a Rabbinical Court, or a Talmid Chacham, asage who can document the validity of an opposing opinion, citing sources authorized for this purpose, could annul the original decision. Who decides which Beit Din has greater authority? There are certain basic principles. 

We generally consider previous generations to be more knowledgeable about the Law, perhaps because they were closer to the beginning when the Torah was given. For example, the Amoraim who are the masters of the Gemara, which contains the discussions of the academies, cannot question the opinion of Tanaim, the masters of the Mishnah, and who belong to a previous period in the composition of the Talmud. When facing a dispute between sages of the same generation, we follow several rules. Perhaps the most important of these is that we follow the opinion of the majority, according to the principle of the Torah, Acharei rabim lehatot.

The Talmud in the aforementioned treatise of Bava Metsia records that Rabbi Eliezer, who by his mercy had powers to alter the course of nature, invoked his ability to impose his point of view on the Chachamim, the sages of that time. The Chachamim refused to follow Rabbi Eliézer’s decision, even after hearing a Batkol, a heavenly voice that sided with Rabbi Eliezer in this dispute. They argued Lo bashamayim hi, the Law is no longer in the heavenly heights. Now it is we, according to the instructions of this Torah, who, as a majority, have the decision in our hands.

The Talmud establishes a hierarchy with regard to the Chachamim, noting that the decisions of some take precedence over those of others. Sometimes a conclusion cannot be reached, and the final decision is allowed to remain in Teiku, on hold. Notwithstanding, reality is that in each generation certain Talmidei Chachamim emerge as the greatest of scholars whose decisions are universally respected. The late Rabbi Moshe Feinstein of New York City was one of those exceptional personalities.

There are no defined parameters for achieving an intellectual position that deserves respect for all. Rabbi Moshe Feinstein’s numerous rabbinical decisions were published and were almost never refuted by other scholars. Thus he became the Posek, the person whose opinions were requested from the most diverse and distant Jewish communities and whose decisions are a reason for study in the different Yeshivot, the academies that are dedicated, exclusively, to the study of traditional Jewish sources.

MITSVAH: TORAH ORDINANCE IN THIS PARASHAH

CONTAINS 7 POSITIVE MITSVOT AND 17 PROHIBITIONS

  1. 326.Leviticus 25:4 Do not work the earth during the Sabbath year
  2. 327.Leviticus 25:4 Doing no work with trees in the Sabbath year
  3. 328.Leviticus 25:5 Do not harvest what grows spontaneously in the Sabbath year
  4. 329.Leviticus 25:5 Do not harvest the fruit of the tree in the Sabbath year in the way it is harvested each year
  5. 330.Leviticus 25:8 Count 7 cycles of 7 years
  6. 331.Leviticus 25:9, 10 Sounding the Shofar on Yom Kippur in the Jubilee Year
  7. 332.Leviticus 25:9, 10 Sanctify the Jubilee Year
  8. 333.Leviticus 25:11 Do not work the land in the Jubilee year
  9. 334.Leviticus 25:5 Do not harvest what grows spontaneously in the Jubilee year
  10. 335.Leviticus 25:11 Do not harvest the fruit of trees in the Jubilee year in the way that is harvested each year
  11. 336.Leviticus 25:14 Doing justice between seller and buyer
  12. 337.Leviticus 25:14 Do not cheat on buying and selling
  13. 338.Leviticus 25:17 Do not verbally oppress a Jew
  14. 339.Leviticus 25:23 Do not sell land on the Land of Israel permanently
  15. 340.Leviticus 25:24 Return the land in the Land of Israel to its original owners in the Jubilee year
  16. 341.Leviticus 25:29 Redeem a inherited property in a city in the year (from its sale)
  17. 342.Leviticus 25:34 Do not alter the empty lands around the cities or camps of the Levites
  18. 343.Leviticus 25:37 Do not bear interest when lending to a Jew
  19. 344.Leviticus 25:39 Do not force a Hebrew slave to do demeaning work like a Canaanite slave
  20. 345.Leviticus 25:42 Don’t sell a Hebrew slave at auction
  21. 346.Leviticus 25:43 Do not force a Hebrew slave to do forced labor
  22. 347.Leviticus 25:43 Permanently maintain a Canaanite slave
  23. 348.Leviticus 25:53 Not allowing a Hebrew slave to be forced to work extremely by his non-Jewish owner 
  24. 349.Leviticus 26:1 Do not prostrate on an engraved or sculpted stone, even in the veneration of God

BECHUKOTAI

LEVITICUS XXVI, 3 – XX VII

MORAL RESPONSIBILITY AND LUCIDITY

The outstanding part of our chapters, which will be repeated in an enlarged way in Ki Tavo, in the fifth book of the Torah, is knownas the Tochachah, the exhortation and warning not to deviate from the path of the Mitsvot. The Torah is very clear in its initial affirmation of our weekly reading, Im bechukotai telechu…, “If in My Laws ye walk and fulfill My precepts I will bring you rain in its time, and the earth shall give its product, and the tree of the field shall bear fruit.” 

The goodness of the earth is, as quoted, the result of people’s behavior and actions. The land is not capricious and does not require sortileges or witchcraft for fertility. The abundance of fruits is the result of a function of human obedience to laws. In parallel, punishments and misfortunes are the consequence of disobedience and rebellion. Veim lo tishmeú Li…, “But if ye shall not listen unto me … I will cast terror upon you… and my face shall turn against you … and ye shall flee without anyone chasing you.”

In the vision of the Torah, nature is not capricious, and the world is not governed by chance. (Einstein claimed that he could not conceive of God playing dice with the universe). There is an order and a why of things. It is man’s moral action that determines the course of events and the obligatory reaction of nature. In the time of Noach it had already been pointed out Vatishachet haarets, that the earth itself had become corrupted, including every living creature that inhabited it. The flood was the consequence of universal corruption. In our day we can conclude in fact, that man has the means to make nature more productive. At the same time, we are aware that we have nuclear means to completely destroy it and make it useless for future generations because of radioactive contamination.

With this in mind, we can assume that the external enemy is a consequence of internal weakness. Just as the human body is under constant threat of microbes, bacteria and viruses that are ready to take advantage of some fragility in our immune system, so society and nature are under constant stalking that can materialize in a hecatombe by simple carelessness or by moral weakness. The prophet Yeshayahu had warned, Meharsayich umacharivayich mimech yetseu,“those who seek to destroy you and those who will plunder you will come out of you”. The true enemy is within us and we are, individually and personally, responsible for the evils that befall us.

Some argue that Medinat Israel’s delicate political situation can be resolved only with the determined solidarity and unification of purpose of the entire Jewish people. At the same time, the most terrible consequences can occur in the absence of this indispensable concertation of efforts. Norman Podhoretz, the editor of COMMENTARY in his alarming essay, ISRAEL: A LAMENTATION FROM THE FUTURE, warns of similar developments that led to the destruction of the state in the past. His call is aimed, in particular, at the role we play, because of the lack of clarity of purpose and because there is no firm decision to unite, something that should have been unconditional with reference to the existence of the State. 

Our loyalty is affected, in part, by the Intifada and the problems of conscience that a fight against women and children arouses. The leaders of the Intifada, probably forthe purpose of earning the goodwill of the world, send women and children to throw stones at soldiers. And by producing sympathy for what they consider to be the right of the Palestinians, by allowing it to establish an PLO-led Palestine, the effective result would compromise Israel’s security including possibly even its existence.

Of course, the reasoning on which the cited essay is based does not enjoy universal approval. A strong controversy has been built around this thesis, which is being debated with vehemence and passion. The argument is controversial, but its approach is traditional because it looks for the causes of the gravity of the situation in our own environment.

From a certain angle, this is an optimistic stance because it affirms that human beings have the potential and vigor to overcome difficulties. The Tochachah (that in synagogues of Hasidic practice does not constitute a regular Aliyah, since no parishioners are called to its reading), contains also, in a certain way, the germ of the Nechamah consolation. Because the Tochachah is not a statement of hopelessness and inevitability. There are balms and solutions to our afflictions. Means and remedies can be difficult, costly and bitter, but they exist and are within reach. 

According to Podhoretz’s thesis, the results are not certain, even with the alleged unconditional support for Israel. In the grimmest of cases, however, it would avoid future remorse and deep depression as a result of not having acted in due course, based on our capabilities.

The Tochachah of our reading is interrupted by the encouraging mention of Vezchjarti et berit Yaacov, “and I will remember My covenant with Yaacov”. Even in the moment of darkness and Hester Panim, the apparent absence of the Shechinah, the Divine presence, the memory of our patriarchs has presence and validity. The lesson that follows is that, despite our deviations and oversights, the example of the forefathers of our tradition and faith remains in force. Although temporarily blocked and hidden, diffuse and imprecisions, the examples of Chesed of Avraham, of his readiness to sacrifice Yitschak, and the dedication to study of Yaacov, remain as a heritage.

Perhaps this is one additional manifestation of one inflated self-esteem. But the implication is that even in our mistakes and sins, we continue to be the spiritual descendants and disciples of these, the first iconoclasts and social revolutionaries. Men ken nit opshatsen a yidishe kishke, affirms the popular saying, which means that the great morality of the Jewish interior spirit cannot be be underestimated because of its deep roots in our intimate personal and human composition, or DNA.

Our obsessive concern about introspection should not lead us to neglect the multiplicity of surrounding external factors. For example, the Nazi phenomenon, so humiliating to all mankind, cannot be analyzed, seeking to attribute its roots to the behaviour of Germany’s Jewish community. We are witnessing today, the reappearance of anti-Semitism organized in various countries. It would be childish, naive and irresponsible to ignore the strong anti-jewish ingredient in the infamous United Nations resolution equating Zionism with racism. (A few years later, this resolution was overturned). 

In post-war Poland we witness a resurgence of anti-Semitism based on the memory of the Jewish presence in the country. It is a kind of historical anti-Semitism, because the great Jewish mass has perished, was assassinated, and most survivors have emigrated. In Italy these days, manifestations of anti-Semitism appear in places where Jews don’t reside. In Europe, in general, anti-Jewish sentiment is growing. Isn’t the blind hatred of contemporary Islam toward Israel an expression of its basic anti-Semitism? The war against Israel is not a confrontation against the Zionist movement exclusively. It is tainted with antisemitic attitudes and hatred.

We are faced with a confrontation of global dimensions against Judaism, against the Jewish people as a whole in many countries. Do those who commit terrorist attacks know how to distinguish between Jews from the diaspora and Israelis? In the last analysis, the Jewish people in Israel and those who are still in the Golah, together, are the guarantors of our survival, to ensure the prophetic promise of Netsach Israel lo yeshaker, the undeniable eternity of Israel.

MITSVAH: TORAH ORDINANCE IN THIS PARASHAH

CONTAINS 7 POSITIVE MITSVOT AND 5 PROHIBITIONS

  1. 350. Leviticus 27:2 Whoever promises to donate the esteemed value of a man must give the value written in the Torah
  2. 351. Leviticus 27:10 Do not substitute consecrated animals or sacred offerings
  3. 352.Leviticus 27:10 If a consecrated animal were replaced by another animal, both are consecrated
  4. 353. Leviticus 27:11, 12 Whoever promises the value of an animal must give the value that the Kohen assigns  
  5. 354. Leviticus 27:14 Whoever promises the value of a house must give the value that the Kohen assigns plus an additional fifth
  6. 355. Leviticus 27:16 Whoever promises the value of a field must give the value that the Torah assigns  
  7. 356. Leviticus 27:26 Do not replace consecrated animals of one kind with another
  8. 357.Leviticus 27:28 If one promises by way of Cherem part of his property, it will be given to the Kohanim
  9. 358. Leviticus 27:28 Land under Cherem should not be sold, it should be delivered to the Kohanim
  10. 359. Leviticus 27:28 Land under Cherem should not be redeemed
  11. 360. Leviticus 27:32 The tithe of Kasher animals must be delivered annually
  12. 361. Leviticus 27:33 The tithe of animals should not be sold, it must be consumed in Jerusalem

¿QUIÉN TIENE LA ÚLTIMA PALABRA?

BEHAR – LEVÍTICO XXV – XXVI,2 y BEJUKOTAI_ LEVÍTICO XXVI, 3 – XX VII

El título de nuestro capítulo hace referencia al Monte Sinaí donde Moshé recibió las instrucciones específicas acerca de la ley de Shemitá, el descanso obligado de las tierras cada siete años. Los Jajamim se plantean la interrogante: ¿por qué se seleccionó esta ley, en particular, para que mereciera ser comentada en el propio Sinaí? La respuesta es que, en realidad, todas las leyes fueron analizadas en sus diferentes detalles en aquel momento histórico y la ley de Shemitá, por lo tanto, se utiliza, únicamente como un ejemplo.

Está claro que existen numerosas Mitsvot adicionales que no fueron enunciadas en el Sinaí. Tenemos un enorme equipaje de Mitsvot deRabanán, de leyes que fueron promulgadas por nuestros sabios en épocas posteriores las que por fuerza tuvieron que estar ausentes en Sinaí. Los Jajamim también se vieron obligados, de acuerdo con las circunstancias del momento, a afinar y a moderar las instrucciones de la Torá para poder mantenerse fieles a lo que consideraron era el espíritu de la Ley. Por ejemplo, la Torá prohíbe el cobro y el pago de intereses. En una sociedad agrícola es el cumplimiento de esta ordenanza es muy factible. 

Pero en una sociedad mercantil, y con mayor razón aún en nuestra sociedad industrial, o post industrial, el dinero se convierte en una mercancía, en un bien que posee valor propio. Hoy en día, por ejemplo, se habla del costo del dinero. Los que sufren son los menos afortunados, porque los préstamos les son negados. Por lo tanto, los Jajamim instituyeron la Héter iská, que es un documento legal que convierte al prestamista en una especie de inversionista. Así el cobro de intereses se convierte en los dividendos de una inversión. Para algunos, se trata de un artificio que evita la sanción de la ley. 

Para otros, es el resultado del ingenio de los eruditos, que por un lado facilita los préstamos al necesitado, pero que, al mismo tiempo, nos obliga a tomar conciencia de la prohibición básica de oprimir indiscriminadamente al prójimo. El mismo hecho de que tengamos que recurrir al Héter Iská, sirve para recordarnos que su ausencia implica que estaríamos violando una ley de la Torá.

El encendido de las luces de Janucá puede considerarse como el prototipo de una Mitsvá propiamente dicha, instituida por nuestros Jajamim. Los hechos que Janucá celebra ocurrieron siglos después de que la Torá fue otorgada en el Sinaí. Por lo tanto, podemos preguntar ¿cómo es posible recitar antes de encender estas luces Asher kideshanu bemitsvotav vetsivanu…? ¿Acaso fue Dios quien nos ordenó encender estas luces durante un lapso de ocho días? Según la opinión de nuestros sabios, las instrucciones futuras de los Jajamim fueron ordenadas, simbólicamente, en el Monte Sinaí. La Torá es la fuente de la autoridad de nuestros sabios. Así, el momento histórico del Sinaí se transforma en una revelación continua de la voluntad Divina a través de las interpretaciones y decisiones legales de los Jajamim de todas las épocas.

Tal como Dios es el autor de la Torá, es también Él quien creó el intelecto humano, el que tendrá que interpretar en el futuro estas Sagradas Escrituras. Más aún, el Talmud en el tratado de Bavá Metsiá relata una disputa entre Dios por un lado y el Tribunal Celestial por el otro, con referencia a una cuestión de Tum’á, que es la impureza ritual. Según el Todopoderoso, en la situación en cuestión no se produce una contaminación ritual; según el Tribunal Celestial sí la hay. El caso se llevó ante Rabá bar Najmani quien era muy estudioso de estas cuestiones, según el texto del Talmud citado. Está claro que carece de sentido instruir a Dios acerca de Su Ley. Él, Dios, siempre tiene razón en cualquier duda acerca de la interpretación correcta de Su Voluntad. 

Con todo, la enseñanza que podemos derivar de nuestro episodio es la insistencia del Talmud que la Torá fue dada al ser humano para que sea éste quien la interprete de acuerdo con ciertas normas. Lo bashamáyim hi, una vez que la Torá fue entregada en el Monte Sinaí, dejó de ser propiedad celestial. Ahora es el hombre quien tiene la posibilidad y la obligación de estudiarla, interpretarla y profundizarse en sus enseñanzas.

¿Acaso la Torá también le otorga a los Jajamim la autoridad para cambiar radicalmente la ley? Esta es una interrogante cuya respuesta no es fácil o simple. A veces, por ejemplo, tomando en cuenta el hecho de que los vendedores de pescado se aprovechaban de la víspera de Pésaj para especular indebidamente con los precios, el rabino de la aldea prohibía comer pescado en esa festividad. Y en efecto, la persona que lo desobedecía estaría violando la ley. Nos han llegado relatos de los campos de concentración en la época nazi que dan testimonio de que cierto rabino ordenó a los allí detenidos comer en Yom Kipur dado la grave condición de desnutrición que hacía peligrar seriamente sus vidas. 

Cuando le participaron al Jaféts Jayim que las vidas de los integrantes de una compañía de soldados judíos en Siberia peligraban porque no tenían con que alimentarse y el frío era muy severo, respondió que podían comer Jazir que era la única comida disponible (Óber nit shmochken di béiner, sin chuparse los dedos). Nuestros sabios se basan en el Pasuk de Tehilim que reza, Et laasot laShem heferu Torateja, “tiempo es de hacer algo para el Señor, porque destruyen Tu ley”.

¿Puede un rabino, o un maestro de nuestra ley, contradecir la decisión de otro rabino? El Mará deAtrá, el maestro del lugar tiene la última palabra en una cuestión legal. Sin embargo, un Beit Din, que es una Corte rabínica, o un Talmid Jajam, un sabio que pueda documentar la validez de una opinión contraria, citando fuentes autorizadas para tal efecto, podría anular la decisión original. ¿Quién decide cuál Beit Din tiene mayor autoridad que otro? ¿Cuáles son los parámetros que se utilizan para preferir entre dos autoridades rabínicas? Existen ciertos principios básicos. 

Generalmente consideramos que las generaciones anteriores eran más conocedoras de la ley, tal vez por estar más cercanas a nuestro comienzo en el marco del tiempo. Por ejemplo, los Amoraim que son los maestros de la Guemará, que contiene las discusiones de las academias y que forma parte del Talmud, no pueden cuestionar a los Tanaim que son los maestros de la Mishná, que es el compendio central y anterior de la Torá oral. Cuando enfrentamos una disputa entre los sabios de una misma generación, nos atenemos a varias reglas. Tal vez la más importante de ellas sea que respondemos a la mayoría, según la indicación de la Torá, Ajarei rabim lehatot.

El Talmud en el citado tratado de Bavá Metsiá relata que Rabí Eliézer, que por su piedad tenía poderes para alterar el curso de la naturaleza, invocó esta habilidad para imponer su punto de vista frente a la mayoría de los Jajamim, los sabios de la época. Los Jajamim se negaron a acatar la decisión de Rabí Eliézer, aun después de haber escuchado un Bat kol, que es una voz de origen celestial que le daba a este Rabí Eliézer la razón en la disputa. Lo bashamáyim hi, argumentaron los Jajamim. La Torá ya no se encuentra más en las alturas celestiales. Ahora somos nosotros, de acuerdo con las instrucciones de esta Torá, los que por ser mayoría tenemos la decisión en nuestras manos.

El Talmud establece una jerarquía respecto los Jajamim señalando que las decisiones de algunos de ellos tienen preferencia sobre las de otros. En ocasiones no se puede llegar a una conclusión y se permite que la decisión final quede en Teiku, en espera. No obstante, lo antedicho, la realidad es que en cada generación sobresalen ciertos Talmidei Jajamim como los grandes eruditos cuyas decisiones son respetadas universalmente. El finado Rabí Moshé Feinstein de la ciudad de New York fue una de esas personalidades excepcionales. 

No existen parámetros definidos para alcanzar una posición intelectual que amerite el respeto de todos. Las numerosas decisiones rabínicas de Rabí Moshé Feinstein fueron publicadas y casi nunca fueron refutadas por otros estudiosos. De tal modo se convirtió en el Posek, la persona cuyos fallos fueron mayoritariamente solicitados desde las más diversas y comunidades judías lejanas y cuyas decisiones son motivo de estudio en las diferentes Yeshivot, las academias que se dedican, con exclusividad, al estudio de las fuentes judías tradicionales.

MITSVÁ: ORDENANZA DE LA TORÁ EN ESTA PARASHÁ

CONTIENE 7 MITSVOT POSITIVAS Y 17 PROHIBICIONES

  1. 326.Levítico 25:4 No trabajar la tierra durante el año Sabático
  2. 327.Levítico 25:4 No hacer trabajo alguno con árboles en el año Sabático
  3. 328.Levítico 25:5 No cosechar lo que crece espontáneamente en el año Sabático
  4. 329.Levítico 25:5 No recoger el fruto del árbol en el año Sabático de la manera que es cosechado cada año
  5. 330.Levítico 25:8 Contar 7 ciclos de 7 años
  6. 331.Levítico 25:9, 10 Hacer sonar el Shofar en Yom Kipur en el año Jubilar
  7. 332.Levítico 25:9, 10 Santificar el año Jubilar
  8. 333.Levítico 25:11 No trabajar la tierra en el año Jubilar
  9. 334.Levítico 25:5 No cosechar lo que crece espontáneamente en el año Jubilar
  10. 335.Levítico 25:11 No recoger el fruto de los árboles en el año Jubilar de la manera que es cosechado cada año
  11. 336.Levítico 25:14 Hacer justicia entre vendedor y comprador
  12. 337.Levítico 25:14 No engañar en la compra y venta
  13. 338.Levítico 25:17 No oprimir verbalmente a un judío
  14. 339.Levítico 25:23 No vender un terreno en la Tierra de Israel de manera permanente
  15. 340.Levítico 25:24 Devolver los terrenos en la Tierra de Israel a sus dueños originales en el año Jubilar
  16. 341.Levítico 25:29 Redimir una propiedad heredada en una ciudad en el año (de su venta)
  17. 342.Levítico 25:34 No alterar los terrenos vacíos alrededor de las ciudades o campos de los Levitas
  18. 343.Levítico 25:37 No cargar intereses cuando prestando a un judío
  19. 344.Levítico 25:39 No obligar a un esclavo hebreo hacer trabajo denigrante como a un esclavo canaanita
  20. 345.Levítico 25:42 No vender un esclavo hebreo en una subasta
  21. 346.Levítico 25:43 No obligar a un esclavo hebreo hacer trabajos forzados
  22. 347.Levítico 25:43 Mantener de manera permanente un esclavo canaanita
  23. 348.Levítico 25:53 No permitir que un esclavo hebreo sea obligado trabajar de manera extrema por su dueño no-judío 
  24. 349.Levítico 26:1 No postrarse encima de una piedra grabada o esculpida, incluso en la veneración de Dios

BEJUKOTAI_ LEVÍTICO XXVI, 3 – XX VII

RESPONSABILIDAD MORAL Y LUCIDEZ

La porción sobresaliente de nuestros capítulos, que será repetida en forma ampliada en Ki Tavó, en el quinto libro de la Torá, se conoce bajo el nombre de Tojajá, la exhortación y advertencia de no desviarnos del sendero de las Mitsvot. La Torá es muy clara en su afirmación inicial de nuestra lectura semanal, Im bejukotai teleju… “si en Mis leyes anduviereis y cumpliereis Mis preceptos os brindaré lluvias a su tiempo y la tierra dará su producto y el árbol del campo dará su fruto”. 

Las bondades de la tierra son, según lo citado, el resultado del comportamiento y de las acciones de la gente. La tierra no es caprichosa y no requiere de sortilegios ni de brujería para su fertilidad. La abundancia de los frutos es el resultado de una función de la obediencia humana a las leyes. En forma paralela, los castigos y las desgracias son la consecuencia de la desobediencia y de la rebeldía. Veim lo tishmeú Li… “mas si no me escucharéis…, echaré sobre vosotros el terror…, y volveré Mi rostro contra vosotros…, y huiréis sin que nadie os persiga”.

En la visión de la Torá la naturaleza no es caprichosa y el mundo no se rige por el azar. (Einstein afirmó que no podía concebir a Dios jugando a los dados con el universo). Existe un orden y un por qué de las cosas. La actuación moral del hombre es la que determina el curso de los acontecimientos y la obligada reacción de la naturaleza. En los tiempos de Nóaj ya se había señalado Vatishajet haarets, que la tierra misma se había corrompido, incluyendo a todo ser viviente que la habitaba. El diluvio fue la consecuencia de la corrupción universal. En nuestros días podemos concluir en efecto, que, el hombre tiene los medios para hacer a la naturaleza más productiva. Al mismo tiempo estamos conscientes de que disponemos de medios nucleares para destruirla totalmente y hacerla inservible para las generaciones futuras por la contaminación radioactiva.

Con esta visión de las cosas, el enemigo externo es una consecuencia de la debilidad interna. Tal como el cuerpo humano está bajo la constante amenaza de microbios y virus que listos para aprovechar alguna fragilidad de nuestro sistema inmunológico, así, la sociedad y la naturaleza están bajo un acecho constante que puede materializarse, en una hecatombe por un simple descuido o por una flaqueza moral. El profeta Yeshayahu lo había advertido, Meharsáyij umajariváyij mimej yetseu, “tus asoladores y los que te saquearán saldrán de ti”. El verdadero enemigo está dentro de nosotros y somos, individual y personalmente, responsables de los males que nos azotan.

Hay quienes argumentan que la delicada situación política de Medinat Israel puede resolverse únicamente con la decidida solidaridad y unificación de propósitos de todo el pueblo judío. Al mismo tiempo se afirma que las más terribles consecuencias pueden darse en la ausencia de esta indispensable concertación de esfuerzos. Norman Podhoretz, el editor de COMMENTARY en su alarmante ensayo, ISRAEL: A LAMENTATION FROM THE FUTURE, (Israel: un lamento desde el futuro), advierte sobre los hechos y desarrollos que llevaron a la destrucción del Estado. Su alerta se dirige, en especial, al rol que jugamos, por la falta de claridad de propósitos y porque no existe una firme decisión de apoyo a nosotros mismos, algo que debería haber sido incondicional con referencia a la existencia del Estado. 

Nuestra lealtad se ve afectada debido, en parte, por la Intifada y los problemas de conciencia que despierta la lucha contra mujeres y niños. Los dirigentes de la Intifada, probablemente con el propósito de ganarse la buena voluntad del mundo, envían a sus mujeres y niños a lanzar piedras contra los soldados, entonces por atender con demasiada simpatía a lo que consideramos son los derechos de los Palestinos, al permitir es establecimiento de una Palestina dirigida por la OLP, comprometemos la seguridad de Israel.

Desde luego que el razonamiento en el que se basa el ensayo citado no goza de aprobación universal. Una fuerte polémica se ha entablado alrededor de esta tesis, que está siendo debatida con vehemencia y pasión. El argumento es controversial, pero, su enfoque es tradicional porque busca en nuestro propio medio las causas de la gravedad de la situación.

Desde cierto ángulo, ésta es una postura optimista porque afirma que el ser humano tiene el potencial y el vigor para sobreponerse a sus dificultades. La Tojajá que en sinagogas de práctica jasídica no constituye una Aliyá, porque no se llama a ningún feligrés para su lectura, contiene, en cierta forma, el germen de la Nejamá, que es la consolación. Porque la Tojajá no es una afirmación de lo desesperanzador e inevitable de nuestra situación. Hay bálsamos y soluciones para nuestras aflicciones. Los medios y los remedios pueden ser difíciles, costosos y amargos, pero existen y están a nuestro alcance. 

Según la tesis del citado Podhoretz, los resultados no son seguros, aun contando con el supuesto apoyo incondicional a Israel, debido a la interferencia de otras presiones internacionales. En el más lúgubre de los casos, sin embargo, evitaría remordimientos futuros y una depresión profunda como resultado de no haber actuado en su momento, a la medida de nuestras posibilidades.

La Tojajá de nuestra lectura es interrumpida por la mención alentadora de Vezajartí et berití Yaacov, “y recordaré Mi pacto con Yaacov.” Aun en los momentos de oscuridad y de Héster Panim, de la ausencia de la Shejiná que es la presencia Divina, el valor de nuestros patriarcas tiene actualidad y vigencia. La lección que se desprende es que, a pesar de nuestras desviaciones y descuidos, sigue vigente el ejemplo de los forjadores de nuestra tradición y fe. Aunque estén temporalmente bloqueados y ocultos, difusos e imprecisos, los ejemplos de Jésed de Avraham, de disposición al sacrificio de Yitsjak, y de dedicación al estudio de Yaacov, permanecen con nosotros. 

Tal vez sea ésta una manifestación más de una auto estima inflada. Pero la implicación es que aun en nuestro error y en nuestro pecado, continuamos siendo los descendientes espirituales y discípulos de éstos, los primeros iconoclastas y revolucionarios sociales. Men ken nit opshatsen a yídishe kishke, reza el dicho popular, que significa que no se puede menospreciar la gran moralidad de las entrañas judías por su profundo arraigo en nuestra íntima composición personal y humana.

Nuestra preocupación obsesiva por la introspección no debe conducirnos a desatender la multiplicidad de los factores externos circundantes. Por ejemplo, no puede analizarse el fenómeno Nazi, tan humillante para toda la humanidad, pretendiendo atribuir sus raíces al comportamiento de la comunidad judía de Alemania. Estamos presenciando hoy, la reaparición del antisemitismo organizado en diversos países. Sería infantil, ingenuo e irresponsable, dejar de detectar el fuerte ingrediente antijudío en la infame resolución de las Naciones Unidas que equipara al Sionismo con el racismo. (Unos años más tarde se anuló esta resolución). 

En la Polonia de la post guerra se vio un resurgimiento del antisemitismo que se basaba en la memoria de la presencia judía en el país. Es una especie de antisemitismo histórico, porque la gran masa judía ha perecido y sus sobrevivientes han emigrado. En Italia, en estos días, aparecen manifestaciones de antisemitismo en localidades donde no vive ni siquiera un judío. En Europa, de manera general, recrudece el sentimiento antijudío. ¿El odio ciego del islam contemporáneo hacia Israel no es una expresión de su antisemitismo? La guerra contra Israel no es un enfrentamiento contra el movimiento sionista exclusivamente. 

Nos encontramos cara a una confrontación de dimensiones casi globales contra el judaísmo, contra el pueblo judío en su totalidad en cualquier país donde resida actualmente. ¿Acaso los que cometen atentados terroristas saben distinguir entre judíos de la diáspora e israelíes? En la medida que la Golá aprecie, cada vez con mayor sinceridad y lucidez su identidad con el destino de Israel, mayor será la unidad entre ambos. Porque somos nosotros, todos juntos, los únicos garantes de nuestra sobrevivencia, para dar cumplimiento a la promesa profética de Nétsaj Israel lo yeshaker, de la innegable eternidad de Israel.

MITSVÁ: ORDENANZA DE LA TORÁ EN ESTA PARASHÁ

CONTIENE 7 MITSVOT POSITIVAS Y 5 PROHIBICIONES

  1. 350.Levítico 27:2 Quien promete donar el valor estimado de un hombre, debe dar el valor escrito en la Torá
  2. 351.Levítico 27:10 No sustituir animales consagrados como ofrendas sagradas
  3. 352.Levítico 27:10 Si un animal consagrado fuese sustituido por otro animal, ambos quedan consagrados
  4. 353.Levítico 27:11, 12 Quien promete el valor de un animal debe dar el valor que el Kohén asigna
  5. 354.Levítico 27:14 Quien promete el valor de una casa debe dar el valor que el Kohén asigna más una quinta parte adicional
  6. 355.Levítico 27:16 Quien promete el valor de un campo debe dar el valor que la Torá asigna
  7. 356.Levítico 27:26 No sustituir animales consagrados de un tipo por otro
  8. 357.Levítico 27:28 Si uno promete por vía de Jérem a parte de su propiedad, esta será entregada a los Kohanim
  9. 358.Levítico 27:28 Terreno bajo Jérem no debe ser vendido, será entregado a los Kohanim
  10. 359.Levítico 27:28 Terreno bajo Jérem no debe ser redimido
  11. 360.Levítico 27:32 El diezmo de los animales Kasher debe ser entregado anualmente
  12. 361.Levítico 27:33 El diezmo de los animales no debe ser vendido, debe ser consumido en Jerusalem

PLURALISM OF IDEAS – UNITY OF ACTION

LEVITICUS XXI – XXIV

PLURALISM OF IDEAS – UNITY OF ACTION

The text of the first part of our weekly reading is devoted to a number of laws that are relevant to The Kohen. The Torah urges the Kohen to remain ritually pure, in order to participate at all times, in the services of Beit HaMikdash. Therefore, you should not have direct contact with a corpse, or with any being or object whose closeness may result in a Tame rating meaning ritual impurity.

In an earlier chapter, we mentioned the unique importance of the notion of ritual purity during the period of the existence of the Beit HaMikdash, and the numerous considerations around the concept of Tame. Since the Kohen is the priest who officiates in the Temple and his figure is central to religious worship, it is of paramount importance that he does not come into contact with any being or object that could make him ritually unclean.

One of the consequences of the destruction of the Jerusalem Temple is the loss of the Kohen’s authority and importance in the realm of worship. In the absence of sacrifices, for which his figure was indispensable, the figure of the Rabbi, theteacher and scholar of the Law emerges. But even in the time of the Temple there was a duality of purposes or even some rivalry, among the caste of the Kohanim represented mainly by the group called the Tsedukim, the Sadducees; and the great exhibitors and masters of tradition, the Perushim, the Pharisees. We are not sure about the origin of this nomenclature. Priest Zadok may have given rise to the word Tsedukim, while the word Perushim refers to the fact that its adherents and members were outstanding Parshanim, which means exponents and interpreters of Scriptures.

The Tsedukim considered themselves the authorized guardians of the Law and were governed by traditions and interpretations they jealously and considered to be of their exclusive competence. The Perushim, on the other hand, although they clung to hermeneutic principles (rules for the interpretation of the Holy Scriptures), allowed for greater participation of the individual intellect. The Tsedukim considered themselves the possessors of all truth, while the Perushim, because of their dialectical conditioning, relied on methodology for the search of truth. The Tsedukim generally leaned on the literal meaning of the word of the Torah whilethe Perushim engaged in research and the search for a deeper meaning of the Divine message.

While the discussion was at the academic level, it unfolded according to the Geist of the Jewish tradition that allows the breadth of criteria, promotes research and stimulates intellectual discussions. But when controversy translates into alternative behavior, then there is a likelihood that the discussion will become a cause of fissures and possible divisions. For example, in our weekly reading, the Torah instructs us to count seven weeks between Pésaj and Shavuot. Shavuot is the only holiday that lacks a date in the Torah. It depends exclusively on the day of the celebration of Pésaj, which is celebrated on the fifteen of the first month of Nisán. At the end of seven weeks after Pésaj, Shavuot is celebrated. The discussion focused on the exact day when the account for these seven weeks begins. The Torah prays, Usefartem lajem mimojorat haShabat,” and they will do their count with the day after Shabbat.”  The controversy re swung around the meaning of the word Shabbat.

For the Tsedukim, the word Shabbat has the unique meaning of the seventh day of the week. The Perushim argued that a holiday also receives the Shabbat rating and since the context of our meeting is the holiday of Pésaj, in this case Mimojorat haShabat means the day after Pésaj. However, if the first day of Pésaj coincides with a Tuesday, for example, according to the Perushim it begins to count the seven weeks on Wednesday to reach the celebration of Shavuot that would take place on the fifty-second day. But according to the Tsedukim it would begin to count only the following Sunday. In this way there would be a four-day difference between the two celebrations, which means a discrepancy in opinions.

At a later time, the Karaim (in present-day Israel there are those who claim to belong to this group) will also insist on a literal reading of the Torah. The biblical instruction of placing Tsitsit, the ritual stripes on the four corners of our garments, gives rise to the Talit, the ritual mantle we use while reciting prayers. There is also a version called Talit katán that is used under the shirt, (although according to grammatical rules the word Ketaná should be used because Talit is feminine, the error has been incorporated into the daily vocabulary). 

The Torah ordains wearing Tsitsit suggesting the effect of Ureitem otam uzejartem et kol mitsvot HaShem, “and they shall see them and be reminded of all the ordinances of God”. The Tsitsit become a kind of flag, a reminder symbol, of our obligations according to divine instructions. Our Jajamim infer from the word Ureitem, that the Tsitsit should be wornonly when they can be seen, that is when there is natural light, that is, by day. Therefore, we do not wear a Talit in the synagogue during the recitation of night prayers. For the Karaim the word Ureitem suggests that a sample of a Talit should be placedin a visible place in the Synagogue, on a wall, for all attendees to see and, thereby, Uzejartem will be fulfilled, they will remember all the ordinances of God.

In our day, the attempt to define MiHu Yehudí, who is Jewish? or, rather, what are the factors that determine the status of Jew? has led to a situation of serious clashes between different sectors of world Jewry. In the United States, where members of the Jewish community identify individually with the various religious currents of Judaism, this issue has profoundly affected the sensitivity of community members. Because of different theological considerations that are important among the different currents, Mihu Yehudí that deals with basic Jewish identity causes violent reactions.

This fact was seen during recent attempts to form a government in Israel that intended to reform the Jok HaShevut, the Law of Return, invoking a new definition of Jewish status. (The problem arose when an attempt was made to incorporate into the Law the concept of Guiur keHalajá, which means that every conversion had to be carried out in accordance with Orthodox norms, thus excluding Conservative and Reform conversions).

We conclude our reflections, noting that Judaism always led to a climate of free thought in an atmosphere of constant questioning ideas in different areas. But, at the same time, Judaism insisted in uniformity in daily behavior, in the Halajá leMaasé, the rules of action. In this way historical continuity of Jewish identity could be maintained for centuries. This was done, even though we lacked our own land and were scattered in the far reaches of the globe. 

Because of the existence of the State of Israel can we afford some diversity of action while retaining a common identity? At the moment, in view of the delicate political situation in Israel, an ideological struggle could lead to division and would be inconvenient precisely when union is of vital importance. My personal preference is to avoid the possibility of unforeseen results while maintaining our commitment to traditional Halajá, especially in those aspects that affect our national character and idiosyncrasies.

MITSVAH: TORAH ORDINANCE IN THIS PARASHAH

CONTAINS 24 POSITIVE MITSVOT AND 39 PROHIBITIONS

  1. 263.Leviticus 21: 1-3 The Kohen must refrain from acquiring ritual impurity by contact with a human corpse, unless it is from a close relative
  2. 264.Leviticus 21: 3: 6 The ritual impurity the Kohen acquires by his close relatives, the obligation of every Jew to mourn for the death of the 6 close relatives mentioned in the Torah: mother, father, brother, sister, son, daughter
  3. 265.Leviticus 21: 7 The Kohen ritually impure for a day and who has already made immersion in a mikveh should not serve in the Temple until after the setting of the sun
  4. 266.Leviticus 21:7 The Kohen should not marry a woman who previously had forbidden relationships
  5. 267.Leviticus 21: 7 The Kohen should not marry a divorced woman
  6. 268.Leviticus 21: 8 Laws on the Consecration of the Descendants of Aaron
  7. 269.Leviticus 21: 11 The Kohen Gadol must not enter a tent where deceased lie
  8. 270.Leviticus 21: 11 The Kohen Gadol should not take care (of burial) of a corpse in order not to acquire ritual impurity (from burial) of a corpse
  9. 271.Leviticus 21: 13 The Kohen Gadol must marry a virgin
  10. 272.Leviticus 21: 14 The Kohen Gadol should not marry a widow
  11. 273.Leviticus 21: 15 The Kohen Gadol must not have sex with a widow
  12. 274.Leviticus 21:17 The Kohen who has a disqualified defect, should not serve in the Temple
  13. 275.Leviticus 21:2 1 The Kohen who has a temporary disqualifying defect should not serve in the Temple
  14. 276.Leviticus 21:23 The Kohen who has a defect that disqualifies, should not enter the Temple
  15. 277.Leviticus 22:  2 The ritually unclean Kohen should not serve in the Temple
  16. 278.Leviticus 22:  2 The ritually impure Kohen should not eat terumah
  17. 279.Leviticus 22:  10 Who is not a Kohen should not eat terumah
  18. 280.Leviticus 22: 10 Both the one who works continuously, and the one who works per day for the Kohen cannot eat terumah
  19. 281.Leviticus 22:  4 The individual who is not circumcised should not eat terumah
  20. 282.Leviticus 22:  12 A woman born of a union that violated the sanctity of the Priesthood should not eat terumah
  21. 283.Leviticus 22:  15 Do not eat tevel
  22. 284.Leviticus 22:  20 Do not consecrate defective animals that would be offered on the Altar
  23. 285.Leviticus 22:  21 Animal offerings must be a perfect specimen without defects
  24. 286.Leviticus 22:  21 Do not create a defect in a consecrated animal for an offering
  25. 287.Leviticus 22:  22 Do not splash the blood of a defective animal on the Altar
  26. 288.Leviticus 22:  22 Do not ritually sacrifice defective animals for offerings
  27. 289.Leviticus 22:  22 Do not burn parts of a defective animal on the Altar
  28. 290.Leviticus 22:  24 Do not neuter any animal
  29. 291.Leviticus 22:  25 Do not offer a faulty offering received from a non-Jew
  30. 292.Leviticus 22:  27 The animal to be offered must be older than 8 days
  31. 293.Leviticus 22:  28 Do not ritually offer an animal and its puppy (male or female) on the same day
  32. 294.Leviticus 22:  32 Doing nothing that leads to desecrating the Name of God among the people
  33. 295.Leviticus 22: 32 Sanctifying the Name of God
  34. 296.Leviticus 23: 7 Resting from work on the first day of Pesach
  35. 297.Leviticus 23: 7 Doing no work on the first day of Pesach
  36. 298.Leviticus 23: 8 The additional offering on the 7 days of Pesach
  37. 299.Leviticus 23: 8 Resting from work on the seventh day of Pesach
  38. 300.Leviticus 23: 8 Do no work on the seventh day of Pesach
  39. 301.Leviticus 23: 10, 11 The offering of the Omer on the second day of Pesach
  40. 302.Leviticus 23: 14 Do not eat (bread) from the new grain harvest before the 16 of Nisan
  41. 303.Leviticus 23: 14 Do not eat toasted grains from the new harvest before the end of 16 Nisan
  42. 304.Leviticus 23: 14 Do not eat toasted spikes from the new harvest before the end of 16 Nisan
  43. 305.Leviticus 23: 15 Count 49 days from the offering of the Omer
  44. 306.Leviticus 23: 16 The Offering of New Wheat on Shavuot
  45. 307.Leviticus 23: 21 Resting from work on Shavuot
  46. 308.Leviticus 23: 21 Doing no work on Shavuot
  47. 309.Leviticus 23: 24 Resting from work on Rosh HaShana
  48. 310.Leviticus 23: 24, 25 Do no work on Rosh HaShana
  49. 311.Leviticus 23:24, 25 Rosh HaShana’s Additional Offering
  50. 312.Leviticus 23: 28 The Fast of the 10 Tishrei (Yom Kippur)  
  51. 313.Leviticus 23: 27 The Additional Offering of 10 Tishrei (Yom Kippur)  
  52. 314.Leviticus 23:27 Doing no work on 10 Tishrei 
  53. 315.Leviticus 23: 29 Neither eat nor drink on Yom Kippur
  54. 316.Leviticus 23: 32 Resting from work on Yom Kippur
  55. 317.Leviticus 23: 35 Resting from work on Sucot first day
  56. 318.Leviticus 23: 34, 35 Do no work the first day of Sucot
  57. 319.Leviticus 23: 36 Sucot’s additional 7-day offering
  58. 320.Leviticus 23: 36 Resting from work on the eighth day of Sucot
  59. 321.Leviticus 23: 36 The Additional Offering on Shemini Atseret
  60. 322.Leviticus 23:36 Doing no work on Shemini Atseret
  61. 323.Leviticus 23: 40 Take hold of the Lulav
  62. 324.Leviticus 23: 42 Residing in the Sucah for 7 days